El ex candidato presidencial y gobernador bonaerense, Daniel Scioli, de alguna forma salió fortalecido internamente tras la derrota contra Mauricio Macri. Incluso desde algunos sectores cristinistas se lo respeta más ahora que antes de la campaña y del balotaje.

Con la inercia de ese respaldo, Scioli afirmó que a partir del 10 de diciembre estará dispuesto "para defender a casi la mitad de los argentinos" que lo votaron en el balotaje y que, si bien no tendrá ningún cargo, algunos sectores lo "van a promover como presidente honorario" del Partido Justicialista en la provincia de Buenos Aires.

La intención de Scioli es plantarse como un líder capaz de contener a los sectores cristinistas y a los más pragmáticos del justicialismo, a diferencia de otros más cruzados, como el gobernador salteño Juan Manuel Urtubey.

En diálogo con el diario Perfil, Scioli afirmó: "Creo que me van a promover como presidente honorario (del PJ bonaerense). Pero más allá del título, mi compromiso, como último militante o como último vocal suplente es el mismo".

A futuro, el plan sciolista en pulsear por la conducción del PJ nacional, puesto anhelado por el salteño Urtubey, quien ya mostró su perfil más crítico hacia el kirchnerismo.

Scioli, en cambio, se muestra conciliador con todos los sectores peronistas. El gobernador aseguró que el desafío a futuro del Partido Justicialista “es unir a todos, las diferencias se deben disputar internamente y las resolveremos de manera democrática”, al tiempo que analizó que “el hecho que hoy un dirigente no esté (en el PJ), no significa que no vaya a estar”.

Fue un guiño a dirigentes como José Manuel de la Sota, Mario das Neves o hasta Sergio Massa, hoy alejados del sello del PJ.

Hoy en manos del camporista Eduardo “Wado” de Pedro (en rigor, apoderado del Partido Justicialista provincia) , el cargo de presidente honorario del PJ bonaerense(importante por el poder de firma e influencia que tendrá en el armado de listas de cara al 2017) se le otorgaría al gobernador en los próximos meses.

En equilibrio que intenta Scioli se da en el marco de un reciente quiebre en la Legislatura bonaerense: si bien la tensión venía desde antes, el viernes pasado se blanqueó la ruptura del bloque de senadores del FpV entre dirigentes del peronismo ortodoxo y los más vinculados a la conducción de Cristina Kirchner.