El conflicto entre el mayor grupo empresario del país y uno de los principales gremios industriales, la UOM, comenzó hace más de una semana, cuando venció un acuerdo vigente desde abril por el cual la empresa Siderca, del grupo Techint, le venía pagando el 80 por ciento del sueldo a los suspendidos, a raíz de la caída del precio internacional del petróleo.

Siderca aplicó desde abril un método de suspensiones rotativas, según el cual entre 400 y 600 trabajadores permanecían siempre fuera del lugar de trabajo, con el 80 por ciento del salario normal. Primero fue un acta por seis meses, que se renovó en octubre por dos meses más. Ese convenio venció hace pocos días, y para renovarlo la empresa pretendía pagar sólo el 60 por ciento del salario.

Abel Furlán, diputado electo por el FpV y titular de la UOM Campana-Zárate, afirmó días atrás que “lo que la empresa ha venido buscando hasta ahora es que haya despidos".

Dicho y hecho. Esta mañana, según informó el medio local Zárate Alerta, los trabajadores de la planta ubicada en Campana recibieron la información de que alrededor de 190 personas fueron despedidas.

La medida tomada por la empresa afectaría a trabajadores con contratos como a personal efectivo, y también a empleados recién ingresados y a otros con varios años de antigüedad.

La firma encabezada por Paolo Rocca tomó esta determinación una vez vencido el Acta-acuerdo firmado con la UOM, que evitaba despidos pero reducía los salarios.

Hoy habrá un congreso de delegados en la sede de la UOM en Campana, ubicada en calle De Dominicis al 900, por lo que se prevé un conflicto gremial en puerta. Justo un día después de que el gobierno de Mauricio Macri anunciara una devaluación que, al momento, ronda el 50%.