Por Martín Piqué

@MartinPique

En los últimos veinte días, el periodista Juan Amorín se dedicó a investigar un hecho que a partir de una denuncia puntual terminó desnudando una práctica generalizada y sistemática que ya involucra a más de 1000 casos. Se trata de la usurpación de identidad, falsificación de documentación y lavado en los que incurrió el PRO de la provincia de Buenos Aires para encubrir el origen de fondos no declarados que financiaron sus campañas de 2015 y 2017. Las figuras penales involucradas son graves. Lo que se investiga -y de lo que sobra el material probatorio- es la falsificación de aportes individuales de dinero en efectivo por parte de beneficiarios de planes sociales: léase los programas Ellas Hacen y el Argentina Trabaja. Una práctica similar se constató entre candidatos locales de la coalición Cambiemos. En ninguno de los casos se contaba con el consentimiento de las personas a las que se comprometió –involuntariamente- en esta serie de delitos. Pero la peor noticia para el macrismo es que las personas que fueron involucradas en la maniobra no sólo están muy molestas. Además están haciendo todo lo necesario para brindar datos que aclaren la trama de la que fueron víctimas.

Amorín tiene 25 años, es hincha de Banfield, conduce un programa de radio en FM La Patriada y tiene cada vez más reconocimiento por su participación tanto en el programa de TV El Destape como en el portal de noticias del mismo nombre. Este domingo, Roberto Navarro volvió a destacar la importancia de lo que reveló el joven periodista. Sin proponérselo, Amorín golpeó en la línea de flotación del proyecto político de Cambiemos y del establishment argentino: la titular del PRO bonaerense es María Eugenia Vidal.

Según la legislación vigente que regula este tipo de situaciones -ley de Financiamiento de los Partidos Políticos, 26215-, el titular de la agrupación política que “no pueda acreditar debidamente el origen y/o destino de los fondos recibidos” será pasible de una inhabilitación de 6 meses a 10 años. La misma inhabilitación corre tanto para el tesorero como para los responsables político y económico-financiero de las campañas implicadas en maniobras de lavado y adulteración de aportes.

El nombre de la gobernadora de Buenos Aires suena como una alternativa de recambio para la candidatura presidencial del oficialismo del año próximo. Es la opción que más consenso reúne entre grandes empresarios y funcionarios del gobierno, sobre todo los más realistas. El viernes pasado, en una recorrida por la localidad de General Villegas, Vidal se refirió por primera vez al escándalo de los aportes truchos. Se trata, es evidente, de una investigación que la golpea de lleno. “Es una denuncia del kirchnerismo”, fue lo primero que dijo, con la intención de restarle importancia. Pero luego agregó que desde Cambiemos se presentarán “todos los papeles”, más allá del origen de la investigación.

Este domingo, poco antes de salir al aire desde El Destape, Primereando conversó con Amorín sobre la denuncia que alerta por igual al gobierno y al establishment.

-¿Vos inicialmente esperabas encontrarte con algo tan fuerte como que hayan utilizado bases de datos y datos personales de beneficiarios de planes sociales, como el Ellas Hacen o el Argentina Trabaja, para simular que eran aportantes? ¿Era una práctica que podían llevar adelante o te sorprendió?

-Honestamente, cuando comencé a tirar de la cuerda, como se dice en la jerga periodística, no esperaba encontrarme con un caso tan alevoso de lavado de dinero y de corrupción. Sobre todo teniendo en cuenta que el gobierno suele tener cierta ingeniería desde lo financiero para tratar que los casos de corrupción no sean tan notorios. Me parece que el gobierno tenía más herramientas para hacer pasar los aportes de campaña de otra forma. Me sorprendió mucho, también, la alevosía del uso de datos por parte del Estado en esto. Sólo para que te des una idea, de las 1000 personas pobres que aparecen financiando la campaña de Graciela Ocaña y Esteban Bullrich ninguna hace un aporte mayor a 2000 pesos. Después, entre la gente que se podría llamar de clase media, que tiene una mejor posición económica, hacen aportes mucho más generosos, de 17000 o 20000 pesos. O sea, claramente hubo una utilización por parte del Estado: pusieron al Estado al servicio del partido gobernante. Y fue para lavar dinero de la campaña. Porque, claramente, quien puso ese dinero no quería aparecer y por eso tuvieron que poner a toda esta gente, que no tenía nada que ver. Yo estoy seguro, y de a poco eso lo vamos a ir desentrañando, que buena parte de esos 4000 aportantes de dinero son falsos: creo que más de la mitad son falsos. Por ahora ya llevamos demostrado que un 25% son falsos, pero la cosa me está creciendo. Y crece gracias a la difusión que hacen los colegas, individualmente.

El hecho de que los medios periodísticos hayan tardado tanto en difundir todo este tema habla, por un lado, de los serios compromisos financieros y de lo maniatado que está hoy el periodismo tal cual lo conocemos. De lo maniatada que está la libertad de prensa. Pero también refleja que muchos compañeros se preocuparon por mantener el tema vivo desde las redes sociales, y terminaron metiendo esto en sus medios de comunicación a la fuerza. Y la gobernadora María Eugenia Vidal tuvo que contestar. La gobernadora tiene todavía que dar muchas respuestas, porque todavía no explicó nada. Lo disruptivo de toda esta situación en particular es que a través de la fuerza de los periodistas, la fuerza de los colegas, es que se logró meter en agenda esto y que no quede en el olvido. Porque, insisto, en la Argentina hay excelentísimos periodistas, talentosísimos periodistas, que merecen tener mejores empleadores. Así que depende de nosotros poder seguir metiéndolo en la agenda esto, y que no quede en el olvido. Y que, de una vez por todas, en el gobierno empiecen a dar las respuestas del caso. Sobre todo para la gente, porque uno ya cumplió con su trabajo y ahora es el turno de que los funcionarios le respondan a la gente afectada, no a nosotros. Es importante marcar eso. Hay que presionar para que la gente afectada tenga respuestas.

-¿Hubo algún intermediario que haya facilitado los nombres y los números de DNI de los beneficiarios de planes sociales para que figuren como aportantes de la campaña? ¿Algún dirigente local, alguna organización social o política? ¿O fue directamente Cambiemos, con sus funcionarios de las áreas sociales, que se valió para eso de las bases de datos del Estado?

-Hay ciertas cosas que son ineludibles, como la responsabilidad de la gobernadora María Eugenia Vidal. El rol de Vidal está muy claro en esto. Ella es la presidenta del PRO (de la provincia de Buenos Aires) y como presidenta del PRO tiene a cientos de afiliados. La Justicia ya corroboró que el 99% de las personas que nosotros (desde el sitio web El Destape) señalamos como falsos aportantes no figuran como afiliados al PRO. Entonces, las fichas de afiliación alguien las entregó para hacerlos pasar como aportantes de la campaña. Y eso es preocupante: que la propia gobernadora facilite fichas de afiliación de su partido y que además entregue datos de personas para hacerlos pasar como aportantes no es un dato menor.

-Esas personas sí querían ser afiliados, lo que no querían era contribuir con fondos para la campaña del PRO y Cambiemos.

-No, esa gente nunca se afilió. Nunca quiso afiliarse.

-Entonces fueron afiliaciones compulsivas…

-Fueron afiliaciones con el total desconocimiento de la gente que se afilió. Aunque también hay casos de otra gente que sí es afiliada, que sí está afiliada conscientemente, pero que nunca aportó. Y que figura como aportante. Por eso yo digo que encontramos de las dos cosas: la gran mayoría fue afiliada sin su consentimiento. Esto no es una casualidad. Es una mecánica: primero los afiliaron y después los hicieron aportar a la campaña. Además, en este punto hay que saber que para afiliar a alguien sin su aprobación tenés que falsificar documentos públicos, por lo cual allí ya tenés otro delito, además del de lavado, que es falsificación ideológica. Falsificación de documentos públicos, usurpación de identidad. Es muy jodido todo el tema. Y también habla de la complicidad de la gobernadora Vidal el hecho de que haya designado a la tesorera del PRO y una de las responsables de la última campaña, María Fernanda Inza. Porque la semana pasada la designó como contadora general de la provincia.

-La primera declaración de Vidal sobre este escándalo fue: “es una denuncia del kirchnerismo”, como si quisiera relativizar todo o quitarle importancia. ¿Qué pensás de eso?

-La verdad, me da mucha bronca pero no por mí. A mí de lo que me pueda acusar la gobernadora me tiene sin cuidado. De verdad, no me interesa. No me interesa entrar en ese juego perverso que propone. Trata siempre de subir al ring al kirchnerismo, trata de subir el fantasma del pasado al cuadrilátero. Pero yo no me voy a subir en esa. No me voy a enganchar. Desde que publiqué la primera nota mi trabajo está cumplido. Es mi trabajo. A mí me pagan por hacer esto. No estoy haciendo estas cosas por revanchismo ni por cuestiones políticas. Trabajo de esto, trabajo de investigar al poder. Tuve la suerte de recibir a ese ‘fusilado que vive’: así le digo a esa persona que se encontró en ese listado y que me ayudó muchísimo a tirar de la cuerda con la que terminamos descubriendo todo. En este asunto no es materia de interés qué pienso yo, a quién voto yo, o qué creo que tenemos que tener como modelo de país. Yo podría ser comunista, de derecha, o filomarxista o macrista… No importa qué soy. Lo importante es que acá hay gente a la que le robaron la identidad, a la que le falsificaron la firma, a la que están ignorando. Hay gente a la que hicieron aparecer como aportante de campaña y no tiene ni siquiera para comer. Eso es lo que más te hace calentar. En resumen, a mí me da mucha bronca la respuesta de la gobernadora. Pero, insisto, no por mí. A mí me puede acusar de lo que quiere y realmente me tiene sin cuidado. De verdad me tiene sin cuidado. Pero sí me dio mucha bronca por toda esa gente que estaba esperando la respuesta de Vidal. Muchos de ellos, que viven en villas del conurbano bonaerense la han votado, han depositado la confianza en ella, y ahora están muy disgustados con el rumbo de su gobierno. Y, para colmo, se terminan enterando que figuran como aportantes, como afiliados a su partido político. Y cuando Vidal tiene la oportunidad de responder, en lugar de darles alguna explicación se va por la tangente, acusando de kirchnerista. Como hace siempre con todo aquel que la deja expuesta: cuando son los docentes, son kirchneristas; cuando un sindicalista guardavidas la engancha para reclamarle por los salarios, son kirchneristas; cuando se la denuncia por lavado de dinero con casos muy alevosos, resulta que la denuncia es kirchnerista. Bueno, que le responda a los propios concejales de Cambiemos que están denunciando que nunca pusieron un peso. Esos seguro que no son kirchneristas. La gobernadora no hace más que exponerse y seguir violentando a la gente. Es muy triste que responda de esta forma. Sobre todo porque hay gente que hace más de un mes que está esperando que informen sobre la situación. Pasaron 23 días y la mejor respuesta que se te ocurre es que “son denuncias kirchneristas”. Y después dijo otras cosas, como que ya se habían presentado a la Justicia y eso es mentira. Nadie de Cambiemos se presentó en la Justicia. Están imputados en algunas causas. Y además ahora se están replicando más causas penales por todo el país.

-Hay dos denuncias en marcha, una presentada por Teresa García, otra por La Alameda, a partir de tu investigación. ¿Estás haciendo el seguimiento de las derivaciones judiciales?

-Obvio. Yo sigo muy de cerca todas las novedades. Es muy importante que esto pueda tener un correlato en la Justicia. Pero no por mí, sino por la gente que se vio afectada y que se la jugó. Hay que tener muchos ovarios y muchos huevos para salir a hablar en cámara cuando vos dependés de un plan social, cuando sabés quién o quiénes son los punteros del barrio, cuando sabés que te estás exponiendo de una manera grotesca luchando contra un gobierno completamente impune. Por eso es que yo me caliento tanto y trato de difundir el tema todo el tiempo: por ellos. A mí no me va a hacer ni mejor ni peor periodista que esto pueda tener un correlato en la Justicia pero sí sé que ellos se merecen tener Justicia. Porque sé que les dolió. Sé lo que están perdiendo de plata cada día que tienen que ir al juzgado. Se tienen que pasear por secretarías electorales mientras los funcionarios no dan respuestas. Se merecen otra cosa. Por eso está bueno que los acompañemos. Las causas judiciales están: hay tres causas penales, dos están tramitando en Comodoro Py y una en La Plata: (Jorge) Di Lello, (Sebastián) Casanello y el juez (Ernesto) Kreplak por último. Y después hay muchas denuncias en el interior de la provincia de Buenos Aires que se están dando a conocer esta semana. Son muchísimas. Decenas de denuncias de gente de Cambiemos incluso, que no aportó nada, y que figura en los listados de aportantes. El lavado de dinero del 2015 también es un tema grave. Este punto quiero destacar a los colegas de Diagonales, que siguieron tirando de la cuerda después de que nosotros desmanteláramos eso: están haciendo un laburazo para contar el lavado de dinero de la campaña de 2015.