Martín Piqué

@MartinPique

La Cámara de Diputados tiene sus diputados de extracción gremial. Siempre los tuvo. Antes se los llamaba, en la jerga política, “dipusindicales”. Eran otros tiempos, de presunta ortodoxia, pleno empleo e industrialización. Cuando los sindicatos hacían valer su carácter de columna vertebral del movimiento peronista: exigían el 33% por ciento de los cargos. Mucho tiempo después, con otro mundo y otra clase trabajadora, mucho más fragmentada, el kirchnerismo sorprende con un dato que pocos subrayan: en la última elección, la de 2017, la lista que encabezó Cristina Fernández en la provincia de Buenos Aires fue la que presentó más candidatos provenientes de organizaciones sindicales y del mundo del trabajo. Uno de esos candidatos, hoy diputado nacional en ejercicio, era el secretario general del Sindicato de Obreros Curtidores de la República Argentina, Walter Correa.

De 53 años, nacido y criado en el partido de Moreno, segundo cordón del conurbano, Correa trabajó desde muy joven en la Curtiembre Paso del Rey, una de las plantas de tratamiento del cuero más conocidas del oeste. A los 19 años, sus compañeros de trabajo lo votaron delegado. En 2004, a sus 39, fue elegido secretario general. Correa también fue concejal en su comuna, a la que conoce bastante y de la que se suele decir –con justicia- que se trata de uno de los distritos más complejos y con mayores deudas estructurales del GBA: según un estudio del Centro de Estudios Metropolitanos de 2017, Moreno es uno de los tres municipios con más necesidades básicas insatisfechas (NBI) pero, al mismo tiempo, es el anteúltimo distrito en el ranking proporcional de presupuesto anual por habitante (4089 pesos por habitante al año, una cifra muy baja).

“El segundo cordón del conurbano es la primer caja de resonancia de lo que pasa en el país”, apunta Correa al arrancar la entrevista. El gremialista de los Curtidores que llegó al Congreso tiene muchos años de militancia sindical y territorial. Forma parte de la conducción de la Corriente Federal de los Trabajadores, polo combativo de la CGT, en cuya mesa además se sientan –entre otros- los dirigentes Héctor Amichetti (gráficos), Sergio Palazzo (bancarios) y Vanesa Siley (judiciales), quien también es diputada nacional. “En la Cámara de Diputados las responsabilidades son mucho mayores y, de alguna forma u otra, estamos generando la verdadera oposición en el Parlamento”, dice Correa a modo de balance. Lleva cinco meses en su banca. En ese lapso presentó un proyecto para impedir el embargo de las cuentas sueldo, una de las modificaciones a la Ley de Contrato de Trabajo que intenta imponer el macrismo. El debate quedó trunco.

Hace diez días, Correa asistió a un encuentro con Cristina en el Instituto Patria en el que participaron alrededor de 200 dirigentes, delegados de comisiones internas y militantes sindicales de la Corriente Federal, de la CGT y de la CTA. “Yo quiero que ella sea la que siga conduciendo los destinos de nuestro pueblo. Y como un militante más, estoy plenamente convencido de que mi conducción es Cristina Fernández de Kirchner”, remarca cuando la conversación gira hacia ese punto.

El futuro inmediato lo encontrará el próximo miércoles, en su banca de Diputados, donde la oposición intentará darle media sanción al proyecto que retrotrae las tarifas a los valores del 1° de noviembre de 2017. Unos días más tarde, el sábado 12, Correa será local en su pago chico: inaugurará en Moreno un nuevo local partidario que lleva el nombre de Ateneo Néstor Kirchner (la primera unidad básica fundada por NK y CFK, en 1981, se llamaba Ateneo Juan Domingo Perón) y luego será el anfitrión de un Encuentro contra la Reforma Laboral, el Tarifazo y los Despidos para el que se esperan visitas de peso.

 

 

-¿Qué evaluación hace de estos cinco meses como diputado nacional?

-Básicamente, yo tengo militancia sindical y tengo militancia política en mi distrito, que es Moreno, donde estuve cuatro años de concejal por el Frente para la Victoria. Sobre la experiencia en la Cámara de Diputados, la verdad, siempre le agradezco a mis compañeros, a Cristina y a la militancia, la posibilidad que me dieron de poder estar representando a los laburantes en un momento tan importante. Es todo un desafío. Y la experiencia nos ha permitido generar conciencia y consolidar un núcleo de oposición que no sea funcional a la oligarquía que arremete por todos lados.

-En las últimas dos semanas se produjo una corrida del dólar y una devaluación récord. Esto impactará en el salario. Los gremios que ya cerraron su paritaria, ¿van a intentar reabrirla?

-No tengo ninguna duda de eso. Porque muchos compañeros y compañeras han discutido mucho y por eso han incorporado la cláusula gatillo. Y, más allá de la cláusula gatillo, está la realidad. Como hubo una devaluación terrible y el incremento del dólar se traslada a los precios, no tengo ninguna duda de que muchas organizaciones sindicales van a querer reabrir la paritaria. Algunas por convicción, y otras por presión de las mismas bases a partir de la constatación de que no alcanza el dinero para cubrir las necesidades básicas de las familias de los laburantes.

-Uno de sus intenciones como diputado es ponerle un freno a la idea de que se pudieran embargar las cuentas sueldo, que es una iniciativa importante para el oficialismo.

-Repasemos cómo se desarrolló todo este debate. En principio, la intención de embargar las cuentas sueldos formaba parte del mega-decreto del gobierno nacional (el decreto 27/2018), en el que imperan los intereses financieros y de la banca, contra los derechos de los laburantes. Lo que ellos (por Cambiemos) hicieron en ese mega-decreto fue atentar, lisa y llanamente, contra el artículo 147 de la ley 20744 (que establece la condición inembargable del salario del trabajador, salvo excepciones), que es la ley de Contrato de Trabajo. En el decreto casi que se anula ese artículo. Establece que ellos, la banca, tienen la posibilidad, de alguna forma u otra, de embargar la cuenta sueldo en la que vos cobrás tu salario. Lo que nosotros hicimos, por el contrario, fue simple. Restablecer ese artículo para que los trabajadores tuvieran la garantía del artículo 147 de la ley. Por eso generamos una cuestión política en contra del mega-decreto y, puntualmente, sobre lo que significa la embargabilidad de los salarios. Pero ellos después modificaron al mega-DNU: lo dividieron en tres partes. Y anularon el hecho de embargar los sueldos. ¿Pero al final qué sucedió? Lo que pasó es que ellos (por los diputados de Cambiemos), en el último tramo de la sesión, se fueron del Parlamento (se refiere al escándalo de la sesión del miércoles 21 y madrugada del jueves 22 de marzo, cuando la bancada oficialista se retiró para no votar la derogación del mega-DNU). Se retiraron del Congreso. Es por eso que el decreto, al no tener el rechazo de las dos Cámaras, como sucede hoy lamentablemente, sigue en vigencia. Está en práctica. Eso conforme a la ley. Todo eso más allá de que hayamos presentado ese proyecto, y más allá de que el oficialismo haya anulado esas tres cuestiones del mega-decreto en los tres proyectos de ley aprobados. Es lamentable que la embargabilidad de la cuenta sueldo tenga hoy validez, porque el mega-decreto está vigente. Es más, nosotros hoy tenemos a compañeros laburantes a los que ya les están descontando y absorbiendo todo su salario.

-¿En serio? ¿Le consta eso?

-Sí, sí. Es más. Tenemos un montón de compañeras y compañeros que están revisando los recibos de sueldo para seguir de cerca las situaciones. Porque hay casos en los que los dejan con la cuenta sueldo en cero.

-Ese día el Frente Renovador se opuso a derogar primero el mega-DNU, y apoyó la propuesta de Cambiemos, que era postergar la derogación para al final del día. Entonces se colocó el tema en el último lugar del temario. Pero al final nunca se trató. Porque antes de que llegara el momento el bloque de Cambiemos se retiró en masa del recinto.

¿Qué pasó realmente ese día?

-Previo a esa jornada de la que usted habla, hubo convocatorias a la unidad, como los encuentros de la UMET y de San Luis. Fueron un montón de cuestiones, en las que hubo muy lindas fotos y muy lindos escenarios. Pero, la verdad, ese día en el Congreso, cuando se trató el mega-decreto, muchos de los que hasta entonces venían hablando de unidad fueron funcionales a la estrategia de Cambiemos. Por eso Cambiemos puso en el último punto de orden del día la derogación del mega-decreto. Y entonces se rajaron del Parlamento antes de que el tema se tratara. Por lo tanto, este mega-decreto sigue en vigencia. Lo digo otra vez: yo lamento que algunos, por acción u omisión, sean funcionales a la estrategia parlamentaria de Cambiemos.

-Hace unos días, cuando hubo que discutir por el tema tarifas, el mismo sector -que encabeza Graciela Camaño- se mostró unido y coordinó bien con el bloque FpV-PJ. En Diputados, por lo que se ve, la situación es cambiante.

-Es interesante lo que usted plantea. Yo pienso que muchos compañeros tienen un discurso muy bonito, muy aggiornado, muy bueno, pero a mí me gustaría mucho más que esas virtudes se trasladaran al plano de la práctica. Al plano del compañerismo, la solidaridad. A la práctica de ser una verdadera oposición.

-Sugiere que hay sectores del peronismo que tienen una actitud ambivalente hacia el gobierno.

-Lo digo sinceramente. Yo creo que hay sectores del peronismo que, la verdad, tienen en sus oficinas los cuadros de Perón y de Evita, pero que no cumplen con el mandato del peronismo.

-¿Qué piensa del proyecto de Reforma Laboral que el gobierno envió hace una semana al Senado? En su contenido figura un nuevo cómputo de indemnización que no tiene en cuenta las horas extras ni los bonos; la creación de una agencia que evaluará los programas médicos a realizar por las obras sociales; un blanqueo para los trabajadores no registrados sin que los empleadores deban dar cuentas ante la Justicia; o la creación de un Fondo de Cese Laboral para que los trabajadores financien el monto indemnizatorio con una parte de su salario. ¿Qué opina de este proyecto?

-En principio, este paquete es una parte de la Reforma Laboral. Que no es Reforma sino Precarización Laboral. El tema del blanqueo es un indulto a los patrones, a los malos patrones. A los que hicieron siempre las cosas mal. Que no pagaron cargas sociales, ni cumplieron con los convenios colectivos, ni pagaron la obra social. Que siempre infringieron la ley. Y esto lo que hace es indultarlos. Y a nosotros, los trabajadores, nos saca el derecho de hacer el reclamo administrativo o de hacer el reclamo judicial. Con respecto al tema de la indemnización, lo que están haciendo es anular los derechos adquiridos, que establece la legislación vigente, para que los promedios de indemnización sean mucho más baratos para los patrones. El hecho de despedirte con menos dinero. Con todo esto que ellos podaron, vos hacés el promedio de indemnización –yo el otro día estuve revisando eso con mis compañeros- y, si un trabajador tenía previsto cobrar su indemnización de un promedio de 100 mil pesos, con estos cambios que quiere implementar el gobierno de los patrones no llegará a 60 mil pesos. Esto para tener una idea. El gobierno también impulsa unas pasantías noventistas, que prevé que los compañeros que están estudiando y que se incorporan en una industria no tendrán un sueldo ni un horario establecidos. Esos pasantes quedan medio en el aire. Y después lo de las obras sociales, que es una cosa medio agarrada de los pelos: lo que menos quieren es salvaguardar la salud del trabajador, o las enfermedades profesionales. Impulsar este tipo de proyectos por parte del gobierno equivale a seguir provocando a la clase trabajadora. Y desde ya estoy plenamente convencido que esto va a ser rechazado por los sectores sindicales, por las organizaciones gremiales, no sólo en el Parlamento sino también en la calle.

 

 

-La CGT está en una especie de transición desde el último acto sindical, que fue la concentración del 21F en la avenida 9 de Julio. ¿Cuál es la posición de la Corriente Federal de los Trabajadores y la suya propia ante la necesidad de renovar autoridades?

-Ahora están llamando a un Comité Central Confederal para reconfigurar un poco la conducción. Esto es lo que se dice. Se hará el 22 de agosto. A mí me parece que el triunvirato ya cumplió un ciclo. Y me parece que los compañeros que hace dos años y medio que vienen peleando y vienen luchando tendrían que unificar todo su potencial dentro de los congresales para articular un grupo de compañeros que pueda conducir la CGT y ponerla al servicio de los derechos de los trabajadores. Ponerla al servicio de la defensa de los trabajadores. Al servicio de una verdadera defensa de los intereses de la clase trabajadora. Eso es lo que aspiro yo como miembro de un gremio afiliado a la CGT. Y la Corriente (Federal de los Trabajadores) pretende lo mismo. Lo que pretende es que la CGT se ponga a la altura de la situación y que se ponga a la cabeza de la lucha del movimiento obrero organizado.

-¿Tiene usted algún candidato o candidata para ser secretario general?

-Mire, nosotros, en la Corriente Federal, tenemos un candidato, que es el programa. Tenemos un programa de 17 puntos que va mucho más allá de los nombres. De todas maneras, yo, desde lo personal, creo que hay compañeros como Sergio Palazzo o como Pablo Moyano o muchos compañeros que están en condiciones de ser el secretario general de la CGT.

-¿Cómo está el sector de las curtiembres en materia de actividad económica, funcionamiento, pago de los salarios, demanda de trabajo?

-Nuestro sector no escapa a la situación de la industria nacional. No escapa a la situación de las PYMES. Nuestro sector se ve invadido por las importaciones. También se ve en una situación insostenible a partir de los tarifazos. Las PYMES no pueden afrontar los tarifazos. Y, después, también tenemos una cuestión que es inédita, que es el hecho de que el Ministerio de Agroindustria empezó a bajar los aranceles para exportación de cuero salado: nos quiere llevar a una situación inédita porque desde la época de (Juan Manuel de) Rosas que no se iban del país los cueros salados. A lo que ellos apuntan es a liberar el cuero y supeditar nuestra actividad al mercado y a la Bolsa de Chicago, que es donde cotiza el cuero a nivel mundial. Estamos empezando a padecer una apertura de la materia prima como nunca sucedió en los últimos años de nuestro país.

-En los últimos 15 días el gobierno perdió la capacidad de mostrar garantías en materia de gobernabilidad de las variables económicas. Con una tasa de interés de 40%, con la devaluación y el dólar casi en 23 pesos, y con el anuncio de un recorte salvaje de la obra pública. ¿Qué consecuencias políticas y hasta electorales puede tener este deterioro de la economía?

-Yo estoy plenamente convencido de que ellos tienen una receta, que es la del Fondo Monetario Internacional, la de la banca financiera mundial, la de las grandes corporaciones. Y la receta es ser funcionales al mundo de la timba financiera. Lamentablemente, hay muchos compañeros –compañeras y compañeros- que han sido estafados ante la mentira de Cambiemos de la revolución de la alegría y de pobreza cero. Esos mismos compañeros hoy lamentablemente están haciendo la triste experiencia de ver un gobierno neoliberal, un gobierno conservador, un gobierno totalitario, que realiza nada más y nada menos que las políticas que siempre realizaron en los ’90 y que realizaron durante la dictadura.

-Hasta hace un tiempo se decía que era muy probable que Cambiemos reeligiera en 2019, que tenía la vaca atada, que tenía el apoyo de todos los medios, que tenía el apoyo del poder económico internacional. Y ahora, por el contrario, el comentario generalizado es que están muy débiles. ¿Se complica la reelección de Macri?

-En este punto yo voy a citar a Juan Domingo Perón. “A veces la víscera más sensible del hombre es el bolsillo”. Y hoy la situación está afectando el bolsillo de nuestro pueblo. Y, la verdad, yo apelo a la consciencia colectiva reciente que tiene nuestro pueblo, que son los 12 años de gobierno nacional y popular. Apelo a esa consciencia colectiva reciente para que el año que viene nosotros podamos volver a tener un gobierno nacional y popular y para que, por medio de las urnas, se vaya este gobierno de la oligarquía.

-Hace unos diez días se realizó en el Instituto Patria un encuentro con Cristina de secretarios generales, delegados de comisiones internas, militantes sindicales, legisladores y concejales que provienen de las filas gremiales. ¿Cuál cree que va a ser el rol de ella en la etapa que se abre?

-En principio, lo que sucedió ese día en el Patria fue que se reunió el frente sindical de Unidad Ciudadana. Estuvieron presentes un montón de compañeros legisladores provinciales y nacionales, había también concejales, consejeros escolares, dirigentes de base, dirigentes de regionales, dirigentes de varios sectores: de la CTA, de la CGT, de la Corriente Federal. Y, sinceramente, a Cristina la vi entera, la vi plenamente dispuesta a abrazar a todos los sectores. Yo, por otro lado, lo que interpreto del rol que puede tener Cristina en este momento es que su rol es central. Me parece que ella tiene una centralidad importantísima, y que eso no sólo lo digo yo sino que lo dicen diversa cantidad de compañeros y compañeras que en octubre de 2017 depositaron su confianza en el voto de Unidad Ciudadana. Eso es indiscutible. Y además va a ir potenciándose más y más.

 

 

-¿Está queriendo decir, con palabras elegantes, que Cristina puede llegar a ser candidata?

-Yo quiero, sinceramente, que Cristina sea la que siga conduciendo los destinos de nuestro pueblo. Como un militante más, yo estoy plenamente convencido de que mi conducción es Cristina Fernández de Kirchner. Que lo haga o no lo haga, pero que siga conduciendo.

-Usted mencionó que su militancia política arrancó y tuvo muchos años de presencia en uno de los municipios más pobres y con más necesidades del segundo cordón del conurbano: Moreno. ¿Cómo está hoy Moreno a dos años y medio de gobierno macrista?

-Mire, el segundo cordón del conurbano es la primer caja de resonancia de lo que pasa en el país. Y, la verdad, hoy Moreno está atravesado por tres cuestiones: en materia de seguridad, cada vez tenemos menos efectivos policiales y los que tenemos lo que hacen es pavonearse en el centro de Moreno o en el centro de Paso del Rey requisando los bolsos de los laburantes que llegan de Capital Federal. Eso es una locura. Y revisando la mochila de los estudiantes. Eso es lo que hace la seguridad de la provincia de Buenos Aires. Con respecto a la salud, el Hospital de Moreno está en un total abandono. Lo único que hicieron fue reforzar la seguridad del Hospital y poner algunas rejas para que algunos grupos sociales y algunos grupos de cristianos no le den de cenar a los indigentes a la noche. Y, con respecto a la educación, el Consejo Escolar está intervenido por la gobernación hace seis meses: el ejercicio democrático de elegir y ser elegido no se puede realizar. Porque los consejeros escolares no pueden asumir porque está intervenido el Consejo Escolar. Le doy tres ejemplos como para que tengamos en cuenta qué es lo que está pasando. Vuelven algunas postales que no se veían desde los años ’90: ya tenemos algunos compañeros y compañeras que se están enganchando a la electricidad, porque no pueden seguir pagando la luz. Tenemos compañeras y compañeros que están cortando leña para tener su calefacción o cocinar. Esto es lo que está pasando hoy en el conurbano.

-Un sacerdote muy conocido en la zona oeste denunció que el avance del narcotráfico en Moreno era muy visible y que para muchos pibes sin perspectivas económicas la tentación de dedicarse a esa actividad es muy fuerte. Y que por eso hay mucha violencia. El cura luego tuvo que abandonar su lugar de residencia y mudarse. El caso incluso llegó a los medios nacionales. ¿Qué está pasando en Moreno con este tema?

-Usted se refiere al cura Eduardo Farrell, que es un padre que está, porque más allá de que se mudó, sigue predicando en Merlo, en Moreno. Le puedo decir que está bien y que está entero. Y que su compromiso lo sigue haciendo. Con respecto a lo que es el narcotráfico, sinceramente yo le puedo decir que al retirar efectivos, al sacar a la Gendarmería, al no realizar lo que tienen que realizar, no sólo en Moreno sino en todo el conurbano, tenés las consecuencias. Que es el tema del consumo de droga, que es parte de la crisis social, del desempleo, de las frustraciones. Yo en los años ’90 perdí a un compañero en una fábrica tomada porque no pudo con el alcohol y no pudo con la droga. Es una consecuencia también de lo que el pueblo sufre.

-La primera unidad básica que abrió Néstor Kirchner en Santa Cruz se llamó Ateneo Juan Domingo Perón. En una semana, en el centro de Moreno, se va a inaugurar un Ateneo Néstor Kirchner. ¿Qué significa esa inauguración?

-Somos un grupo de compañeros que abrazamos la conducción de Cristina Fernández de Kirchner, que abrazamos los 12 años del gobierno nacional y popular, y que lo que queremos es las organizaciones libres del pueblo, como decía Raimundo Ongaro, se concentren en un Ateneo con el nombre de Néstor Kirchner, y desde ahí ejercer la militancia, la formación, la capacitación. Tenemos un aula armada que se va a llamar Raimundo Ongaro con esta concepción clara de formar las organizaciones libres del pueblo. Es un desafío, le ponemos muchas ganas. Hoy (por el viernes) estuvieron varios compañeros pintándolo. Lo que anhelamos es que el sábado 12 de mayo podamos inaugurarlo. Y después vamos a hacer un acto, un encuentro de trabajadores en contra de la Reforma Laboral, en contra de los tarifazos, en un club de Moreno que está ahí muy cerquita. Esperamos compañeros de Merlo, de Rodríguez, de San Miguel y de Moreno. Vamos a repetir el acto que se hizo hace poco en Florencio Varela con estas connotaciones. En contra los tarifazos, de los despidos y de la precarización laboral.

 

 

- Walter Festa es uno de los intendentes del conurbano que ha recibido más críticas por su capacidad de gestión o por los resultados que obtuvo hasta ahora. Más allá de las dificultades estructurales que usted mencionó. ¿Qué piensa de la gestión de Festa?

-Yo a Walter Festa lo considero un compañero. Y considero que la provincia de Buenos Aires está disciplinando a todo lo que es Moreno. Por eso es que, sistemáticamente, nos están castigando con la discriminación en materia de seguridad, con lo que le decía de la educación, y con la cuestión económica. Sinceramente, nosotros lo que vemos es que hay un ataque sistemático para no dar cumplimiento con un montón de cuestiones que sí cumplen en otros distritos, como el de Mar del Plata. Acá (por Moreno), lo que se está haciendo, es sofocar a todo el pueblo trabajador.