Además de los problemas financieros, la Cínica despidió a más de 70 empleados, entre camilleros, enfermeros y administrativos por lo que no hay personal para garantizar la atención de los pacientes, según denunciaron.

Según denunciaron, los pacientes cuentan con el obstáculo que otras prestadoras les exigen hasta $300.000 para ingresar por tener "enfermedades preexistentes".

Ante esta situación, los pacientes se manifestaron en el lugar e increparon directamente a los dueños del centro de salud, Ricardo Bianco y Miriam Solá. Cuando el primero salió en defensa del segundo, se abalanzó sobre un jubilado y lo tomó del cuello.

Mirá el video:

El país que NO queremos. Jubilados atacados por prestadores médicos. A las piñas

Fuente: El Destape, Dario Registrado