Tapados con frazadas, los chicos del Polimodal Nº 9 de Castelar toman clases. Estudian en un edificio alquilado que desde el año pasado no tiene gas porque se lo cortaron. En el anexo, falta terminar la red de electricidad. En el universo del intendente Ramiro Tagliaferro, si en verano hay que “andar en patas” como dijo alguna vez el presidente Macri, en el invierno un par de mantas y acolchados alcanzan para aprender y soportar el frio. Sucede en la sede la sede de Maison 531 y el anexo de Lagerrere 530. 

La consejera escolar Mabel Messa explicó que la situación que vive la comunidad educativa de ese establecimiento es porque “el gobierno actual de Morón no culminó la obra del edificio propio que gestionó en su momento el intendente kirchnerista Lucas Ghi.

“El intendente anterior consiguió en su momento un espacio de terreno para hacer el nuevo edificio. Son 3000 metros de tierra donde la empresa Servinco comenzó a construir una gran obra, la más grande que se hizo en Morón. Cuando terminó el gobierno, la escuela estaba en un 80% concluida, pero el gobierno de Cambiemos no la continuó”, dijo.

Según la funcionaria, “la empresa siempre tuvo la voluntad de terminar la obra pero pedía, por la devaluación ocurrida en 2016, la actualización de valores. Sin embargo, no solo no se dio esa actualización a Servinco sino que se paralizó la obra por otro año más”.

A mitad del año pasado y por presión política ante las malas condiciones en la que estudiaban los alumnos, el municipio concesionó la culminación de los trabajos a la firma Ingenor. “Fue contratada por un valor muy superior a lo que hubieran pagado si la terminaba la empresa Servinco”, dijo, sugestiva, Messa.

No obstante, por dichos del presidente de la Comisión de Infraestructura del Consejo Escolar, Sebastián González (Cambiemos) se supo que Ingenor también paralizaría las obras por falta de pago.

“Hace dos meses que pedimos al Consejo Escolar y al Municipio que intensifiquen los trabajos ya que en la sede y en el anexo están enseñando en condiciones muy bajas. En la sede no hay gas y en el anexo necesitan obras de electricidad que cuestan 260 mil pesos”, añadió. “Imaginate que si piensan terminar la obra, no creo que esos arreglos se hagan”, consideró. 

Fuente: Real Politik