(Por Ignacio Cantala) La estéril polémica quedo dilucidada al conocerse que el Senador de dicho espacio, Abal Medina, votó a favor de la Ley de ART

Para entender de qué trata el asunto, es preciso hacerlo asumiendo el tiempo y el espacio en que sucedieron los hechos, pues de lo contrario se reproducen análisis atemporales y desinformados. La famosa opinión “con el diario del lunes”.

Quienes se vieron embarrados una vez más en la dinámica parlamentaria fueron los Diputados del Movimiento Evita. El presidente del bloque, Leonardo Grosso, se paseó por varios medios haciendo referencia a la ley como una medida que quitaría derechos a los trabajadores. Sin embargo, la presencia de su bloque en el recinto junto con los bloques de Massa, Bossio, Donda y Stolbizer permitió que la ley pueda ser votada.

La dinámica parlamentaria habilita algunos mecanismos para disimular actitudes cómplices o funcionales. La abstención o el voto negativo, más allá del posicionamiento político que expresan, permiten alcanzar el quorum necesario para que una ley se someta a votación.

Los militantes del Movimiento Evita se encuentran por estas horas tan atareados como los trolls de Marcos Peña intentando justificar el accionar de sus dirigentes.

Para ello cuentan presencias y ausencias y afirman que si todo el FPV-PJ hubiera estado presente la norma hubiera sido rechazada. Desde el mediodía cuando se conformó el quorum y se inició la sesión, todo el mundo tenía registro de los ausentes y por ello el único mecanismo posible para evitar que la ley sea votada era abandonar el recinto dejándolo sin el número necesario.

Ante esa diyuntiva, y la salida del recinto del FPV, el Movimiento Evita reafirmó su postura de votar en contra contribuyendo así al quorum. Quienes relojeaban la situación y gozaban eran Massa y Bossio, aliados fundamentales de Cambiemos en cada sesión, ya que esa actitud los eximia de votar afirmativamente y harían gala del salomónico abstencionismo.

Un analista conocedor de las mañas del Congreso afirma que “si la votación hubiese corrido riesgo las abstenciones de los bloques de Massa y Bossio se hubieran convertido en votos afirmativos”. “Cuando no te dan los números para ganar se busca suspender el partido”, afirmó realizando el paralelismo con el futbol.

El Diputado Grosso debió salir a explicar la situación arrojando números equivocados sobre los efectivamente presentes y las consecuencias de su voto.

Jugando con el diario del lunes, podemos decir que los 57 Diputados del FPV que estaban en la sesión y decidieron retirarse, tendrían que haber sido 66 para lograr empatar. Resultado posible suponiendo siempre que ante ese hecho el número de abstenciones se mantendría igual, algo que nadie reconoce factible.

Una de las contradicciones más llamativas y que poco se ha explorado en la defensa del Diputado Grosso es el voto a favor de la reforma que el Senador del Movimiento Evita, Juan Manuel Abal Medina, había realizado en la sesión del 21 de diciembre pasado.

La media sanción en el Senado respondió a un acuerdo de varios sectores políticos, la CGT y los empresarios del sector. Para la representación del Movimiento Evita en la Camara alta la reforma no era neoliberal, ni flexibilizadora como afirma enfáticamente Grosso.

El cambio de posicionamiento del Movimiento Evita o sus contradicciones parecen estar sujetas a la búsqueda de un rumbo cierto y seguro en el sistema político. Así como ayer se coaligaron fuertemente con Facundo Moyano y la juventud sindical o arrojaron halagos al diputado del SMATA, Oscar Romero, hoy se pegan al triunvirato de la CGT a través de Hector Daer.

Otros sectores atribuían la conducta del Evita a las charlas permanentes con la Ministra Stanley y el pedido de las organizaciones para que el ejecutivo implemente la ley de emergencia social. El manejo de planes sociales desvela a los dirigentes del Movimiento Evita aunque la negociación implique el altisimo costo de claudicar derechos de lo los trabajadores.

La unidad de los humildes y de los trabajadores. La unidad en la calle, insisten para señalar que el campo de debate político y construcción se juega en el territorio. Mientras tanto, en el Congreso, quienes dicen representar a los humildes y los trabajadores fueron funcionales a la sanción de una ley que los perjudica e impide su acceso a la justicia.