“Todos tenemos que entender que tenemos una restricción. Yo soy el primer fanático del INVAP. Me puse la licitación del reactor para Holanda al hombro y la batallé hasta que se la conseguimos al INVAP. Confío en la capacidad técnica que tiene el INVAP pero lo que pasa es que los contratos que tenía la Nación previstos con INVAP eran de la época de la magia y la plata no está. Tenemos que seguir trabajando para ayudarle a vender equipos para medicina nuclear, como estamos haciendo con Bolivia y con otros países, y en cada iniciativa donde podamos apostar y apoyar la creatividad y la capacidad técnica del INVAP, ahí estamos, porque queremos exportar trabajo Argentino en todos los campos.  Video de la declaración de Macri (minuto 4)

Estas declaraciones de Macri despertaron una enorme preocupación en la provincia y en el país. La posible cancelación de contratos vigentes o el incumplimiento en el pago por los avances en los proyectos de la empresa con el Estado Nacional tendría un efecto devastador sobre la actividad de INVAP.

 

INVAP, del crecimiento a los recortes y los costos financieros


INVAP, fundada en el año 1976 por Conrado Varotto, inicio su actividad vinculada a los proyectos nucleares de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), segmento en el que alcanzó grandes logros en sus más de 40 años de actividad.

Con la creación de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE), INVAP incursionó en los proyectos espaciales y llevó adelante las misiones A, B, C y D de la serie SAC de la agencia espacial argentina y se encuentra actualmente trabajando en los satélites SAOCOM 1A y 1B, SABIA Mar y SARE. En 2006, con la creación de ARSAT, INVAP amplió sus capacidades en el diseño y fabricación de satélites con ARSAT-1 y ARSAT-2 lanzados con éxito en 2014 y 2015 respectivamente.

INVAP atravesó varias crisis económicas de la Argentina, particularmente las de 1989 y 2001. A principios de los años 90 INVAP tuvo que reducir su personal, producto de baja en la actividad, de 1.100 personas a alrededor de 300.

En la última década, donde tuvieron fuerte impulso iniciativas de despliegue de infraestructura tecnológica del Estado Nacional, INVAP creció hasta tener 1.400 empleados, en su mayoría profesionales y técnicos y una facturación de USD200 millones anuales. La plataforma de Televisión Digital Abierta (TDA), los satélites de ARSAT, el Sistema Nacional de Radares Meteorológicos (SiNaRaMe), el Sistema Nacional de Vigilancia y Control Aeroespacial (SINVICA), junto al impulso y ampliación de los proyectos de CNEA y CONAE fueron los motores de este fuerte crecimiento.

Con la llegada de la Alianza Cambiemos al gobierno en diciembre de 2015, la actividad de INVAP se vio afectada por la paralización de algunos proyectos y los recortes presupuestarios a los organismos y empresas del Estado Nacional. Esto se ve reflejado en el primer ejercicio completo durante el gobierno de Mauricio Macri, donde los ingresos de la empresa caen de 3.369 millones de pesos período anual finalizado en junio de 2016 a 3.233 millones de pesos para el mismo período de 2017. Además, el resultado del período 2016-2017 cayó a 23 millones de pesos, un 20% de los 112 millones de pesos alcanzados en 2015-2016.

Además de la desaceleración sufrida en la ejecución y la creación de nuevos proyectos en los distintos segmentos de actividad de la empresa, INVAP se vio afectada por las demoras en la cadena de pagos del Estado Nacional. Según declaraciones de directivos de la empresa, las deudas entre el Estado Nacional y el INVAP ascienden a 800 millones de pesos. La falta de pago en los avances de los proyectos en curso provocó el endeudamiento de la empresa rionegrina para poder afrontar sus obligaciones, incluso el pago de los salarios.

Los préstamos bancarios y financieros pasaron de 391 millones en marzo de 2017 a 947 millones en el mismo mes de 2018. La relación entre deudas y patrimonio neto, que INVAP denomina Ratio de Apalancamiento, se elevó de 0,28 a 0,94 en un año. El resultado operativo para el trimestre de 2018 fue de 27,9 millones de pesos, pero debido a los altos costos financieros, el resultado del período fue de -65 millones de pesos, similar a los 64 millones de pérdida del primer trimestre de 2017.

 

La reacción


Las declaraciones de Macri tuvieron una muy fuerte repercusión y el tema fue abordado por la mayoría de los medios de comunicación y el abanico político opositor.

La senadora por la provincia de Río Negro Silvina García Larraburu dijo al respecto en El Cordillerano: “Esta afirmación pone en estado de alerta a la comunidad científico-tecnológica, dado que ha sido formulada sin precisión alguna sobre los alcances del desfinanciamiento y sus razones”, advirtió la senadora. Luego agregó que “las medidas de reducción presupuestaria no pueden adoptarse bajo una mirada economicista y sin reparar en las áreas afectadas, los efectos que esas variaciones producen, su impacto sobre terceros y si ellas, además, no generan situaciones de responsabilidad que pueden acarrear un costo mayor que el supuesto ahorro”.

Miguel Angel Pichetto, también senador por la provincia titular de la empresa, declaró al diario Rio Negro: “Esta decisión del Gobierno Nacional es altamente negativa porque pone en riesgo el trabajo de argentinos, específicamente trabajo altamente calificado de físicos e ingenieros de nuestro país y, además, impacta fuertemente en la capacidad tecnológica de la Argentina”.

La diputada nacional María Emilia Soria dijo en Radio Cooperativa: “Desde que asumió Mauricio Macri, la actividad del INVAP viene en declive, esto sencillamente es la frutilla del postre”. Luego agregó, “lo primero que hizo Macri al asumir fue paralizar ARSAT-3, hoy ya pasaron dos años y medios y ARSAT-3 no se construyó y se perdieron los beneficios que teníamos por impulsar en tiempo y forma el satélite”.

El diputado nacional Roberto Salvareza dijo a El Parlamentario: “la crisis de INVAP no es un hecho aislado, sino que se debe a dos razones principales. La primera es el vergonzoso acuerdo con el FMI, una de cuyas metas es reducir drásticamente el déficit fiscal. La segunda es que el modelo agroexportador que propone Cambiemos no necesita un sistema científico y tecnológico desarrollado”. Salvarezza agregó, “la situación de INVAP es una foto, pero si vemos la película completa, podemos observar que Macri ha tomado la decisión de desmantelar a todos los organismos del sector (CONICET, INTI, INTA, Senasa, Fabricaciones Militares, Astilleros Río Santiago), lejos de los discursos oficiales que sostenían que se iba a mantener todo lo realizado entre 2003 y 2015 en la materia”.

 

Amortiguando las declaraciones del presidente


Producto de la reacción que generaron las declaraciones alarmantes y poco precisas de Macri en relación a los contratos de INVAP con el Estado Nacional, la empresa rionegrina emitió un comunicado aclaratorio y se pautó una reunión en la Casa de Gobierno entre funcionarios nacionales, provinciales y las autoridades de INVAP.

El comunicado de INVAP puso énfasis en relativizar el impacto de la suspensión o falta de pago en los contratos con el Estado Nacional. La empresa declaró tener un backlog de USD800 millones, compuesto en dos terceras partes por contratos de exportación con Holanda, Brasil y Bolivia y que la empresa ha logrado compensar los proyectos nacionales actualmente en revisión.

Por otro lado, el 26 de julio se realiza en la casa de gobierno una reunión a la que asisten el gobernador Alberto Weretilnek, el Jefe de Gabinete Marcos Peña, el Gerente General de INVAP Vicente Campenni y otros funcionarios de alto nivel.

El Gobierno Nacional ratificó la continuidad de los contratos con INVAP

Tras el encuentro Peña señaló que se había acordado un cronograma de pagos para darle previsibilidad a los 15 contratos que el gobierno nacional tiene con INVAP y ratificó el compromiso con INVAP y los proyectos que lleva adelante.

De esta forma, la plata que Macri declaró no estaba disponible apareció mágicamente en menos de una semana. El incendio que prendió fue rápidamente contenido por su equipo aunque el peligro de desfinanciamiento y la reducción de los proyectos, principalmente los espaciales, sigue latente.

 

No hay luz al final del túnel

 

ARSAT-3 es el primer proyecto enmarcado en el Plan Satelital geoestacionario Argentino 2015-2035, aprobado por la ley 27.208 de Desarrollo de la Industria Satelital y su financiamiento debe ser realizado, según esta ley, con los ingresos por venta de servicios de ARSAT y crédito tomado por la empresa. Los proyectos de la CONAE son parte del Plan Espacial Nacional (PEN). SAOCOM-1A y 1B, SABIA Mar, SARE, así como el desarrollo del vehículo Tronador II y III están establecidos en el Plan 2004-2015 aprobado mediante decreto del entonces presidente Néstor Kirchner.

A pesar de tener estos proyectos espaciales un marco para ser considerados políticas de estado y disponer de los recursos para su implementación, el ejecutivo deja en claro que su continuidad está sujeta a la mera voluntad de los funcionarios.

Hace un año exactamente que no hay menciones a ARSAT-3 ni al plan de ARSAT por parte de las autoridades nacionales cuando, a través de una filtración periodística, se conoció la firma de un acuerdo entre el operador satelital argentino y Hughes para crear una empresa mixta en control de la norteamericana para impulsar ARSAT-3. Este intento de privatización parcial del crecimiento de la flota de ARSAT habría quedado suspendido y descartado, se estima que a causa del fuerte rechazo de la sociedad y por la ilegalidad de un acuerdo de estas características sin pasar por el poder legislativo tal como lo establece la ley 27.208.

Mientras el SAOCOM-1A iniciaba su transporte hacia Vandenberg para ser lanzado por SpaceX, Macri pasaba por Bariloche, ciudad donde se llevó adelante uno de los desarrollos tecnológicos más complejos de la Argentina. La ambigua y poco precisa declaración de “no hay plata” por parte de Macri mientras SAOCOM iniciaba su camino al Espacio, sin dudas genera una profunda preocupación en el sector y anuncia un futuro poco alentador. Los efectos del acuerdo entre la Argentina y el FMI, con los compromisos de ajuste fiscal, empiezan a visibilizarse y evidentemente los proyectos de INVAP están en la agenda del recorte presupuestario.

El jefe de gabinete terminó contradiciendo a Macri menos de una semana después de sus declaraciones para poder contener al gobernador de Río Negro quien tendría que enfrentar un complejo escenario financiero y político si el Estado Nacional decide mantener el incumplimiento de las deudas contractuales con INVAP y/o cancelar los proyectos en curso.

El desarrollo de tecnología espacial requiere continuidad en las políticas tecnológicas, estabilidad laboral y aseguramiento presupuestario. El incumplimiento de la ley 27.208 que aprueba el plan de ARSAT, la desactualización desde 2015 del Plan Espacial y el manejo discrecional del presupuesto son elementos que muestran un escaso y hasta nulo interés por parte del gobierno nacional generando un grave daño en los objetivos establecidos por estas exitosas políticas tecnológicas que posicionaron a Argentina en el Mundo de la mano de INVAP, CONAE, ARSAT y toda la red de empresas y organismos que estas impulsaron en el campo espacial.

 

Guillermo Rus, director de Latam Satelital

@GuillermoRus