No alcanza, Aranguren, no alcanza. Seguramente alguno de tus asesores debió informarte que el mecanismo de audiencia pública no funciona como una notificación posterior a la toma de una decisión, sino como un procedimiento necesario para la toma de una decisión tamaña en ejercicio democrático y republicano.

Volvamos sobre el tema de la cosa pública, que es, en mi modesto parecer, lo que creo que se te escapa. Cuando trabajabas en Shell, contabas con el derecho de imponer las cosas según la conformidad de tus accionistas. El interés público, en cambio, camina mejor sobre los conceptos ineludibles del debido proceso y de la jerarquía constitucional. No vale, ahora, engañar a la gente invocando una Audiencia Pública que se aplica en forma inversa.

Sí, yo sé que en materia tarifaria hay intereses contrapuestos entre las empresas y los usuarios. Y que la cosa se complica más cuanto más se desglosa: empresas prestadoras generadoras, transportistas o distribuidoras y usuarios residenciales, comerciales o industriales. Porque es complejo, como todo lo que pasa en una República, me parece más pertinente crear un ámbito de diálogo primero, para decidir después.

La res gestae (cosa hecha) del emperador Augusto, dice Wikipedia, es "un ejemplo único de táctica propagandística destinada a la legitimación de, en este caso, la actuación del primer emperador de Roma."

¿Res gestae o Res publica, Aranguren? ¿Qué vas a hacer, ahora?