Todo ello generó un cambio regresivo en la estructura de la recaudación tributaria nacional. Según datos de la Dirección Nacional de Investigación y Análisis Fiscal, con la recaudación de enero a septiembre de 2016, el IVA representó el 40 por ciento de la recaudación total, creciendo más de tres puntos respecto a los años previos. En cambio, el impuesto a las Ganancias cayó del 33 al 30 por ciento. Entre Bienes Personales y Ganancia Mínima Presunta se pierde medio punto más. Por último, los derechos de exportación se redujeron en más de un 30 por ciento respecto a 2014-2015.

En el área de Economía y Finanzas del Sector Público de la Universidad Nacional de General Sarmiento se construyó un índice de progresividad tributaria nacional. El numerador se define como la suma de la recaudación de los impuestos nacionales progresivos: Ganancias, Bienes Personales, Ganancia Mínima Presunta y Derechos de Exportación. En el denominador, se encuentra la suma de la recaudación nacional (sin considerar los aportes y contribuciones a la seguridad social). Ese resultado da que en 1998 la progresividad era del 26 por ciento, ya que cada 100 pesos que recaudaba el Estado Nacional, 26 pesos provenían de impuestos progresivos. En la década kirchnerista ese guarismo se ubicó en torno al 40 por ciento (con picos de 42 por ciento en 2014 y 2015). En nueve meses de gobierno de la alianza PRO-UCR se redujo al 37,5 por ciento.

Un sistema tributario cuyos impuestos progresivos representan poco más de 40 por ciento del total no es la panacea, e incluso está alejado de los países más desarrollados, pero no hay dudas, que el avance había sido notorio respecto de la década del 90. Ahora, esa progresividad perdió casi 5 puntos porcentuales. Es un desafío de todos aquellos que bregamos por una sociedad más igualitaria ponerle un freno a esta política.

Nota extraída de EPPA  http://eppa.com.ar/4395-2/