Desde el Observatorio de Políticas Públicas de la Universidad Nacional de Avellaneda (UNDAV), se llevó adelante un informe con el propósito de caracterizar el proceso de asistencia del BCRA al Tesoro, a partir de un notable incremento en el “déficit cuasifiscal”. Además, el informe ofrece una estimación del peso actual, acumulado, y proyectado de la deuda en pesos por Lebacs, comparándola con diferentes variables de la economía.

El programa de metas de inflación sigue sin dar resultados concretos habiendo transcurrido un año y medio de su implementación. Si bien el Banco Central mantiene la tasa de interés extraordinariamente alta, con el propósito de eliminar las expectativas de inflación de demanda, los aumentos en los precios regulados, la inflación de costos y la inercia inflacionaria impiden que la dispersión de precios se reduzca al nivel objetivo del 17% como tope. La utilización de la política monetaria contractiva como única herramienta para disminuir las variaciones de precios, tiene efectos de corto y de largo plazo. Entre las primeras, se cuenta el impacto sobre la actividad interna, en especial sobre aquellas industrias que no cuentan con una holgura amplia como para autofinanciarse y autonomizarse de la pérdida de competitividad por costos financieros. Entre las repercusiones de largo plazo se considera la afectación a la posición patrimonial del Banco Central y los problemas que implica el endeudamiento exponencial experimentado por la institución monetaria rectora, conocido típicamente como “déficit cuasifiscal”. Otro costo asociado al esquema de astringencia monetaria es la pesada mochila financiera, cuando el proceso se extiende en el tiempo, la deuda en instrumentos de corto plazo conlleva el riesgo de que, dada la voracidad del mercado por las altas tasas de interés, se genere un efecto de “bola de nieve” cada vez más difícil de frenar.

Según los economistas de la UNDAV, “el proceso de endeudamiento del BCRA mediante las letras del estado nacional y los pases pasivos, es parte de un esquema de deuda mucho más amplio”. El mismo, incluye las letras del Tesoro Nacional, la deuda externa en dólares, la deuda de las provincias y la deuda de los entes privados, que constituyen un significativo monto de capital e intereses pagaderos en el corto, mediano y largo plazo. De los 20.964 millones de dólares de deuda en moneda extranjera correspondientes al año en curso, el 74,5% la concentra el Estado Nacional (15.615 millones USD), 13,4% las provincias (2.810 millones USD) y el 12,1% restante el sector público (USD 2.539 millones). Entonces el total de deuda externa convertida a pesos con un tipo de cambio de $15,85, harían un total de $332.279 mil millones de pesos, que sumado a la deuda en lebacs y pases ($957.245 millones), arrojan un total de $1.289,5 billones de pesos (o el equivalente en dólares al mismo tipo de cambio considerado anteriormente de USD 81.358 millones).

Los investigadores del Observatorio de Políticas públicas, consignaron que “si se toma en cuenta el PBI medido a pesos corrientes del año 2016 de 805 billones de pesos, observaremos que el total de la deuda externa tanto pública como privada, así como la deuda interna en letras del tesoro nacional, lebacs y pases, equivale a 1,6 veces dicho PBI”. Por su parte, el stock licitado de lebacs para finales de 2015 finalizó en 673,5 mil millones de pesos, con pagos de intereses por 83,9 mil millones de pesos anuales. Para fines de 2016, el monto licitado se incrementaba 424% (3.527 mil millones de pesos), mientras que los intereses alcanzaban la suma de 172,9 mil millones de pesos anuales, 106% de aumento. Contando con los cinco primeros meses de 2017, es posible estimar el comportamiento de dicho año. Como se desprende del siguiente gráfico, incluido en el informe de la UNDAV, cuando se compara el período enero a mayo acumulado el pago de intereses en cada año, se observa un incremento del 165% de aumento entre 2015 y 2016, y del 136% entre 2015 y 2017.

Intereses pagados por lebacs del BCRA

(en millones de pesos)

Fuente: elaboración propia en base a datos de BCRA

Según el estudio consignado, “el mecanismo que eligió el Banco Central para sacar pesos de la economía y combatir la inflación en los últimos días es el de ‘pases pasivos’, que desde fines de enero sirven en tanto referencia de tasa de interés y como elemento de absorción de dinero de la economía”. Ocurre que, desde los primeros días de enero, el promedio de pases del BCRA era de 38 millones diarios. El 11 de enero, el Banco Central hizo más atractiva la tasa de interés de los pases pasivos a 7 días, que son las colocaciones que realizan los bancos en una cuenta del organismo oficial. Para esto, decidió mantenerla sin cambios (en el 24,75% anual, sin contar impuestos) a pesar de que, al mismo tiempo, convalidaba una fuerte baja (de más de un punto porcentual) en el rendimiento de las Lebac (23,50% a casi un mes). El incremento entre el 11 y 12 de enero en los pases fue cercano al 100% (pasó de 33.647,11 millones a 66.162,97 millones), llegando a principios de la segunda quincena del mes de mayo a 12.247.310 millones de pesos acumulados de pases (representando un quinto de las letras y notas acumuladas al mismo periodo). La mayor parte de las colocaciones se hicieron, como sucedió siempre, a sólo un día de plazo (que pagan una tasa del 22,75%). Pero un 10% ya empezó a concentrarse volumen en el plazo de los 7 días.

Intereses por Lebacs

(en millones de pesos)

Fuente: elaboración propia en base a datos de BCRA

Sobre este proceso, los economistas de la UNDAV reflexionan que “cuando se quiebra el equilibrio invisible, pero muy delgado entre la economía especulativa y la economía real, se producen las ya conocidas “bicicletas financieras”. Este proceso rentístico basado en el negocio de la especulación y alentado por ciertas políticas monetarias, cambiarias y económicas de parte del gobierno, aleja los capitales productivos a capitales financieros, desfinanciando no solo la industria nacional, sino dejando a la economía en una frágil situación, donde los crecientes intereses a pagar por cada emisión de deuda pública, precipitan nuevas emisiones, generando un espiral de endeudamiento, que con el correr de los años, se vuelve cíclico e imparable”. A modo de referencia, se puede señalar una serie de inversiones que se podrían haber realizado con los montos equivalentes al pago de intereses por Lebacs de los primeros cinco meses de 2017. Para realizar dicho análisis se dividió los posibles destinos en cinco grupos de inversiones: Educación e Investigación; Salud y Atención Médica; jubilaciones, Pensiones y Asignaciones Familiares; y Vivienda y Urbanización.

. Educación e Investigación: se podrían haber construido 528 escuelas públicas totalmente equipadas de 5 mil metros cuadrados cada una con un costo unitario de 125 millones de pesos; 4.547 jardines de infantes de 3 mil metros cuadrados totalmente equipados cada uno con un costo unitario de 14,5 millones de pesos; se podrían haber entregado 73.357.468 planes PROGRESAR (con un estimado de un millón de beneficiarios, por año, alcanzaría para 73 años del programa); 10.380.773 netbooks del plan CONECTAR IGUALDAD (con 600 mil beneficiarios por año, alcanzaría para suplir el programa por 17 años); 24,45 veces el presupuesto total por año del CONICET (teniendo en cuenta el presupuesto 2017).

. Salud y Atención Médica: se podrían construir 110 hospitales de alta complejidad, totalmente equipados con 10 quirófanos, maternidad, neonatología, cuidados intensivos, centro de diagnósticos con resonadores, dos tomógrafos de última tecnología y un angiógrafo y más de 500 camas (cada uno con un costo aproximado de 600 millones de pesos); 155 hospitales de complejidad media con 300 camas y 21 mil metros cuadrados (con un costo unitario de 425 millones de pesos); es equivalente a 15 veces el presupuesto para 2017 del Hospital Garrahan; 18 veces el monto que el Ministerio de Salud destina a la Prevención y Control de Enfermedades Inmunoprevenibles (3.480 millones de pesos); o al doble de lo que destina el PAMI para la adquisición de medicamentos en un año (30 mil millones de pesos).

. Jubilaciones, Pensiones y Asignaciones Familiares: equivale a la mitad del presupuesto total para gastos corrientes y de capital del INSTITUTO NACIONAL DE SERVICIOS PARA JUBILADOS Y PENSIONADOS para el Ejercicio 2017 (116 mil millones de pesos); a 53 millones de Asignaciones Universales por Hijos; 10,4 millones de jubilaciones mínimas; 5,5 millones de jubilaciones medias; 1,4 millones de jubilaciones máximas.

. Vivienda y Urbanización: según el presidente Mauricio Macri, para urbanizar las villas de la Capital Federal harían falta una inversión de 2 mil millones de pesos, por lo que lo destinado al pago de intereses de Lebacs equivale a 33 veces dicho monto; se podrían construir 114.303 viviendas sociales de 50 metros cuadrados cada una; otorgamiento de 44 mil créditos hipotecarios del plan PROCREAR de 1,5 millones de pesos cada uno para la construcción de viviendas; 59.419 kilómetros de cloacas y 17.345 kilómetros de cableado eléctrico de alta tensión.

Con todo lo anterior, del informe de los investigadores del Observatorio de Políticas Públicas de la UNDAV sobre los costos reales que conlleva la política monetaria restrictiva del BCRA, es conveniente sintetizar los siguientes aspectos:

•De la estimación del peso financiero de los intereses por “quemar” dinero en circulación surge que, sólo en lo que va de 2017, se destinaron al pago de intereses por Lebacs más de $66.000 millones. Tal monto de intereses implica para este año una estimación (conservadora) de más de $150.000 millones. Esto es, más de 3,3 puntos del Producto Bruto, proyectado a valores de fines de 2017. El número trepa a más de 4% del PBI si se acumula 2016.

•En términos reales, los fondos aplicados al pago de intereses en los primeros cinco meses del año, son representativos del valor de más de 500 escuelas públicas, 4.500 jardines públicos, y más de 10 millones de netbooks de Conectar Igualdad, entre otros.

•Se remarca la necesidad de seguir de cerca la sustentabilidad del proceso de endeudamiento del Banco Central y sus altos costos asociados, en una evaluación conjunta con el desarrollo de la deuda del Tesoro Nacional que, sólo en 2017, ya consolida más de U$S 20.000 millones.