(Por Trabajadores de ARSAT) El paro es una expresión del malestar social y la presión ejercida por los trabajadores que participaron de la marcha del pasado 7 de Marzo, donde se reclamó una fecha del PARO GENERAL.

El rumbo económico del gobierno nacional, sirvió para concentrar la riqueza y el aumento de importaciones, por la cual se perdieron miles de puestos de trabajo, con cierre de industrias y comercios, con un crecimiento sustancial del endeudamiento externo y caída constante del consumo.

En definitiva, una perspectiva poco propicia para los trabajadores, ante un gobierno que avanza en la flexibilización laboral, en cambiar los convenios colectivos de trabajo, en bajar los salarios. Los Argentinos perdimos poder adquisitivo, puestos de trabajo, soberanía económica, territorial, aérea y satelital; la Argentina pierde por eso PARA.

En este contexto, ARSAT se encuentra totalmente desarticulada; las decisiones del gobierno nacional implementadas a través del Ministerio de Comunicaciones están minando la supervivencia de la industria satelital argentina.

Las decisiones políticas enunciadas por el Ministerio de Comunicaciones a cargo de Oscar Aguad, autorizando arbitrariamente a brindar servicios a en el país a siete satélites de bandera extranjera de forma ilegal, ya que viola lo dispuesto por la resolución vigente 3609/1999 de la ex Secretaria de Comunicaciones de la Nación limita, pone en riesgo a nuestra empresa ARSAT.

Otras empresas como INVAP y PyMEs de alto valor agregado, que participaron en el desarrollo Satelital Argentino, que lograron poner en el espacio dos satélites de comunicaciones ARSAT-1 y ARSAT-2, están es riego de reducción por la discontinuidad del ARSAT-3.

Las Resoluciones del Ministerio de Comunicaciones, avalan la maniobra que da lugar a la competencia desleal extranjera y barren definitivamente la industria nacional vinculada al sector satelital. Las mismas entran, además, en contradicción con la ley 27.208 de Desarrollo de la Industria Satelital que fue aprobada en noviembre de 2015 y desconocida hasta el momento por el gobierno nacional.

Como argentinos, debemos ponernos en estado de alerta ya que haber generado capacidades para diseñar y construir satélites permitió al país defender las posiciones orbitales de 72 y 81 grados Oeste hecho que fue posible por la fuerte inversión desde el Estado que no se pueden “entregar” ligeramente al negocio privado. Porque tener satélites es parte de la soberanía como país.

Las políticas que permiten que los negocios de las corporaciones estén por encima de los Estados Nacionales están direccionadas a la entrega del patrimonio soberano.

Paramos en defensa de la industria satelital argentina y en defensa de un modelo económico que garantice la inclusión y el bienestar de los que habitamos la Argentina.