El intento del Gobierno por acercar al peronismo no kirchnerista con un "acuerdo" duró menos de 24 horas y dejó en evidencia la división interna entre los referentes de Alternativa Federal. El gobernador de Salta consideró este sábado que "es necesario generar consensos" y sostuvo que "sería un error" rechazar el convite del macrismo.

"Es cierto que hubiera sido mejor que se hubiera ofrecido este acuerdo antes, pero no participar ahora también sería perder una oportundiad", sostuvo el salteño en declaraciones a radio Mitre. De esta quedó parado en la vereda opuesta a Massa, con quien comparte el espacio Alternativa Federal.

Massa rechazó la propuesta del Gobierno al sostener que "el diálogo, los acuerdos, no se construyen en base a operaciones de prensa" y señalar que se enteró de los "10 puntos" propuestos por la Casa Rosada por los medios y mensajes de Whatsapp, dado que nadie del oficialismo lo llamó.

El ex ministro de Economía, Roberto Lavagna, que no integra Argentina Federal pero se mantiene cerca de los dirigentes de ese espacio, retrucó al Gobierno que "consenso es escucha sincera de los que piensan distinto, no marketing".

Hasta Pichetto tuvo que tomar distantica luego de su apoyo inicial a la iniciativa. El rionegrino había confirmado las conversaciones con el ministro del Interior, Rogelio Frigerio, y había que la propuesta era "algo positivo". Sin embargo, al ver que Massa y Lavagna lo rechazaron, relativizó su postura y dijo que los acuerdos "deben ser discutidos sin especulaciones electorales con los gobernadores y los representantes de los trabajadores".

Según trascendió, en las filas de Massa y entre los gobernadores justicialistas hay enojo con Pichetto por haber conversado sobre el "acuerdo" con Frigerio sin haberlo comunicado dentro del espacio del peronismo alternativo al kirchnerismo.

Los "10 puntos" propuestos por el Gobierno (muchos de ellos, generalidades sobre cosas obvias como "bajar la inflación") fueron filtrados a los medios de comunicación el último jueves por la noche. Salvo Pichetto y Urtubey, los referentes de ese espacio peronista se mostraron sorprendidos y sus voceros aclararon inmediatamente que no sabían de qué se trataba.

El intento del Gobierno no hizo más que dividir al espacio que el macrismo intentó acercar y, de paso, dejó más en evidencia la debilidad política que atraviesa la administración del presidente Macri. El acuerdo quedó como un intento desesperado por lograr algún tipo de consenso en torno al modelo económico del macrismo, frente a la desconfianza de los mercados, que para colmo falló.

Fuente: Política Argentina