El referente de la Confederación de los Trabajadores de la Economía Popular (CTEP) y consultor del Vaticano, Juan Grabois, afirmó hoy que “nunca jamás” el papa Francisco “levantó el teléfono para decir que se haga o se deje de hacer” una protesta y ratificó que los movimientos sociales “endurecerán” su postura contra el Gobierno a través de un plan de lucha en rechazo a la política socio-económica.

“Nunca jamás el papa Francisco levantó el teléfono para decir que se haga una marcha o se deje de hacer. Es absolutamente falso. El Papa no es nuestra conducción, es nuestra inspiración y nunca jamás nos va a dar una orden”, sostuvo Grabois en declaraciones a Télam.

De esta manera, el dirigente social desmintió una publicación del diario Clarín que afirma que el papa argentino Jorge Bergoglio les habría pedido a los movimientos sociales, con quienes tiene una estrecha relación, que levanten la asamblea popular convocada para el lunes en Plaza de Mayo.

Grabois explicó que los movimientos sociales decidieron modificar su estrategia y para ello anunciarán este mediodía el inicio de un plan de lucha, que comenzará el miércoles 15 con ollas populares y cortes en distintas partes del país.

En ese marco, decidieron levantar la asamblea popular que estaba convocada para el lunes en Plaza de Mayo, en coincidencia con el aniversario del inicio del pontificado de Francisco, y bajo la consigna de “Tierra, techo y trabajo”, y de la que iban a participar la CGT y la CTA; y sólo mantener una misa en la iglesia de San Ignacio de Loyola para recordar la fecha.

“No vamos a hacer una asamblea sino directamente iniciar un plan de lucha, dado que la CGT no lanzó aún una fecha para realizar un paro nacional”, dijo Grabois para quien el Gobierno “saca hoy a las apuradas la reglamentación de la emergencia social, buscando desacreditarnos ante nuestras bases y demonizarnos frente a la sociedad” ante el levantamiento de la asamblea del lunes.

“Estamos endureciendo nuestra posición, no ablandándola”, remarcó el dirigente de la CTEP, quien volvió a reclamar al gobierno la “inmediata” implementación de la emergencia social y el salario social complementario.

Para el dirigente, los 400.000 nuevos indigentes creados desde que asumió el gobierno de Macri -según las cifras difundidas ayer por la UCA- son “justamente los destinatarios de ese salario social y si esperamos dos o tres meses hasta que bajen los fondos, esa cifra seguirá subiendo”.