Ayer, el Central vendió casi 1400 millones de dólares; hoy, se desprendió de otros 900 millones. El objetivo: frenar a la divisa norteamericana por debajo de los 21 pesos. Por ahora lo logró aunque hoy subió hasta $ 20,80. En el camino van quedando las reservas del organismo.

Lejos, muy lejos, quedaron las promesas del presidente del Banco Central, Federico Sturzenegger, quien aseguró que desde su llegada el valor del dólar se iba a establecer por el libre juego de la oferta y la demanda. Nada de eso pasó: en dos mesese, el Central ya dilapidó casi 5500 millones de dólares. Una cifra récord en más de 15 años.

De fondo, sobresalen los problemas de fondo de la economía argentina, con déficits récord en las cuentas públicas y también en el sector externo debido a la apertura de las importaciones. La balanza comercial desarrollará un nuevo récord este año. Sobre ese mar de fondo, el Central busca intervenir para que el dólar no se dispare y golpeé sobre otro problema que el macrismo acrecentó desde su llegada: la inflación. Este año superá el 10% en sólo 4 meses.

Como era de esperar, el Jefe de Gabinete, Marcos Peña, aseguró que no hay que "preocuparse por ninguna crisis". Según el funcionario, se trata de movimientos "normales". ¿No era el macrismo el que defendía la no intervención del Banco Central? ¿No eran ésas prácticas del odiado populismo?