El Banco Central, que conduce Federico Sturzenegger, debió intervenir fuerte en el mercado cambiario para evitar una devaluación del dólar, que cerró a $ 20,55. Hoy, el Central perdió 1200 millones de dólares, lo que llegó a casi 2000 millones en apenas tres días. Es el 3% de las reservas de ese organismo.

La mega-intervención del Central busca mantener fija la moneda norteamericana, mientras la inflación sigue aumentando. En los primeros meses, acumuló un 7%. Sturzenegger sabe que una nueva devaluación golpeará sobre la suba de precios, en un círculo vicioso.

Cuando asumió Cambiemos en diciembre de 2015, el mercado financiero internacional se caracterizaba por tener mucha fluidez, lo que aprovechó el macrismo para endeudarse a niveles récord. Mientras, el Central toleró una monumental bicicleta financiera a través de altas tasas de interés locales para alentar esa llegada de dólares. Hoy, el panorama cambió.

Así las cosas, la situación genera mucha incertidumbre. El macrismo suele ufanarse de que "lo peor ya pasó", pero todas las variables parecen indicar otra cosa. Crecimiento de la deuda, del déficit fiscal y del rojo en la cuenta corriente. Con esos números negativos, ahora la administración amarilla tiene que preocuparse también por el dólar.