El presidente de la empresa La Anónima y tío del secretario de Comercio Miguel Braun, insistió con que fue "un error" que llegue a una góndola una caja de huesos de pollo, imagen que se viralizó en los últimos días. Sin embargo defendió su venta al considerar que "es muy buscado por los especialistas como saborizante".

Federico Braun, dueño de la cadena de supermercados La Anónima, defendió la polémica venta de huesos de pollo e insistió con la versión de su empresa de que se trató de un error. De todos modos, confirmó que se pone a la venta "porque hay gente que lo demanda" y que es "lógico" cobrarlo.

"La historia es así: una persona tomó una foto de las dos bandejitas que por error un empleado nuevo puso bajo la denominación de ´hueso de pechuga de pollo´ que es lo mismo que la carcasa se vende en cantidades importantes y no tiene que ver con la pobreza. Es buscado como saborizante por parte de los especialistas de cocina, cometimos un error y las autoridades bromatológicas vinieron y entendieron el error, no hubo ningún perjudicado porque no se vendió ninguna bandejita cuando se venden 3500 kilos por mes de carcasa de pollo", explicó el empresario en diálogo con Radio Con Vos.

Ante la insistencia de Ernesto Tenembaum sobre la venta de huesos de pollo, Braun señaló que "no es que lo hacen todos pero lo hacen muchos" pero "nosotros en la búsqueda de aprovechar en el buen sentido toda la parte del animal, tenemos un trozadero de pollo desde varios años y es una demanda y la gente se lo lleva, nuestra función es darle a los clientes lo que nos piden".

El periodista le remarcó si no se pueden regalar los huesos de pollo, a lo que el dueño de la Anónima comentó: "Entiendo que sos economista, pero lo mismo que con el animal vacuno, hasta se vende el cebo, hueso, se exporta a Japón el rabo. Uno lo que tiene que hacer es maximizar el valor, después vemos el margen, si yo pudiendo cobrar algo porque hay gente que lo demanda lo regalo no tiene sentido, lo que estamos haciendo es lógico".

"Hay un consumidor de una cosa y un consumidor de otra. ¿Por qué tengo que regalar?, lo que se busca es optimizar el valor, olvídese del precio. Las patas no la vendemos, eso fue un error, eso se tira o se regala. La carcasa de pollo tiene una demanda y es lógico. Hacemos el trozado de pollo para que cada cliente tome lo que quiera, uno busca una buena ecuación de precio-valor. No tiene lógica regalar algo que para muchos tiene valor y no poder bajarle un poquito el precio a otras cosas que tiene valor para otras personas", continuó argumentando Braun.

Cuando le preguntaron si alguna vez lo había consumido, quien también es familiar de Marcos Peña respondió: "No lo se, vine a descubrir por este debate público ridículo, que el hueso de pollo tiene una gran cantidad de virtudes como saborizador. Métase en internet y las va a descubrir".