Unas 194 personas, la mayoría jóvenes, murieron asfixiadas, aplastadas o calcinadas el 30 de diciembre de 2004 cuando una bengala generó un incendio en la discoteca República de Cromañón, durante un recital de Callejeros.

La banda, acusada de fomentar el uso de pirotecnia entre sus fans, fue condenada a entre tres y siete años de prisión por "incendio culposo, seguido de muerte". El representante de Callejeros, Diego Argañaraz, fue sentenciado a 18 años de cárcel como partícipe necesario del siniestro.

Mientras que la pena mayor recayó sobre el dueño de la discoteca, Omar Chabán, quien falleció en prisión hace cinco años, tras haber sido condenado a 20 años de reclusión.

Ahora,  sobrevivientes, familiares y amigos de las víctimas proponen expropiar el espacio donde funcionó Cromañón —en la actualidad tapiado y arreglado por dentro por su dueño— y que se instale allí un espacio para la memoria. Además de trabajar a diario para mantener vivo el recuerdo de lo que ocurrió en Cromañón, para concientizar y evitar que vuelva a ocurrir algo similar, cargan con el recuerdo de una noche trágica que les cambió la vida para siempre.

Por ello, este lunes se realizarán una serie de actos, que comenzará a las 10 de la mañana  en José C. Paz, plaza Manuel Belgrano; a las 14 habrá se harán una serie de actividades en el Santuario ubicado en Once; a las 15 familiares y sobrevivientes se reunirán en la ONG 'Familias por la vida', ubicada en Bartolomé Mitre 2815, 1°piso; a las 22:50 se prenderán 194 velas en honor a cada una de las víctimas y finalmente a las 22:55 se lanzarán 48 globos azules por los padres fallecidos en estos años de lucha, y 17 de color verde por los sobrevivientes que se suicidaron.