Una de las comidas preferidas por los argentinos y más tradicionales es el asado, pero hoy se convirtió en un hecho casi prohibitivo. Es que hacerlo cuesta un 44,5% más que hace sólo un año. No se trata sólo del aumentó de la carne, sino también de las achuras, el pan, las verduras de la ensalada, la gaseosa y el vino.

La comida más popular de los argentinos subió al ritmo de la inflación interanual. El Índice de Precios al Consumidor porteño (IPCBA) marcó un incremento del 47,1% en los últimos doce meses y subió más que el rubro Alimentos y bebidas de ese IPC (40,7% interanual), consignó una nota con firma de Esteba Rafele publicada hoy en TN.

El kilo de chorizos se encareció 33,3% interanual y tiene un precio promedio de $81,34, de acuerdo con el relevamiento de la Dirección de Estadística y Censos de la Ciudad. El pan francés aumentó 37,3% y se vende a $33,62 por kilo.

Según el relevamiento porteño, la tira de asado aumentó 44 por ciento en un año. El precio de la carne pegó un salto del 23,5% entre noviembre y enero, siempre de acuerdo con los precios promedio del ente porteño. Luego, el kilo de asado se estabilizó encima de los $ 100 y llegó en junio a los 107 pesos.

La ensalada mixta para acompañar la carne es lo que más subió. El kilo de tomate redondo aumentó 73,8% y llegó a 34,03 pesos. La lechuga criolla cuesta en promedio $ 36,86, o 68,7% más que en junio de 2015.

La gaseosa cola aumentó 32,1% en un año y el envase de plástico de 2,25 litros llegó a $ 29,53. El vino tinto común subió 50,6%, a $ 21,25 en envase de tetra-brick.

Todos estos datos constatan las subas desmedidas que se produjeron postdevaluación que destruyeron el poder adquisitivo del salario y dejar al asado como una comida para pocos.