Ya lindante con lo ridículo. Elisa Carrió primero había acusado a la AFI, que comanda Gustavo Arribas, de espiarla y luego de un reto de Cambiemos se desdijo. Ahora dice que el que la espía es Lorenzetti.

La diputada nacional por la Coalición Cívica Elisa Carrió apuntó contra el presidente de la Corte Suprema, Ricardo Lorenzetti, al señalar que “pudo haber sido él” quien ordenó las supuestas escuchas que le hicieron en Paraguay, y desligó nuevamente del caso al titular de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI), Gustavo Arribas.

“El manejo de las escuchas pasó al Poder Judicial y ahora lo controla él. Pudo haber ordenado que me espiaran cuando estuve investigando en Paraguay. (Gustavo) Arribas está cercado por mucha gente, pero no tuvo que ver con el caso”, señaló Carrió en declaraciones a la señal televisiva TN.

Carrió aseguró que al ex ministro de Planificación Julio De Vido “todos le deben favores” y fue "el cajero de la corrupción durante 12 años”.

“Ese señor (Julio) De Vido era el cajero de (Néstor) Kirchner que era el hombre que saqueó Argentina. Todos le deben favores y por eso le tiene miedo. La Cámpora le asegura impunidad y eso lo voy a denunciar”, arremetió.

En otro orden, remarcó que continuará en la coalición Cambiemos y que tiene “un diálogo cada vez más franco con el presidente Mauricio Macri", pero aclaró que “no puede haber más espionajes”.

“Tengo un buen diálogo con (Mauricio) Macri y no me voy a ir de Cambiemos. Voy a ser candidata porque tengo la convicción de que para luchar contra la corrupción tenemos que ganar las elecciones. Si lo hacemos, muchos van a contar las cosas que saben”, subrayó.