La oposición es particularmente notoria frente a la reforma previsional, que trepa a más de 80% de los encuestados; mientras que un 54,3% está en contra de la laboral. La percepción mayoritaria es que las reformas fueron hechas “a la medida” de los grandes empresarios.

Un estudio de la consultora Analogías sondeó la opinión de la población de Capital Federal y el Gran Buenos Aires sobre las reformas en materia previsional, laboral y tributaria que impulsa el Gobierno de Mauricio Macri.

La encuesta, realizada entre el 15 y el 18 de noviembre sobre un total de 3.520 casos, determinó un amplio rechazo frente a tres proyectos que fueron hechos “a la medida” de los grandes empresarios, según el 52,1% de los consultados.

El desacuerdo más fuerte se percibe en relación a la reforma previsional. El 80,6% no está de acuerdo con modificar la fórmula de aumento de las jubilaciones para bajar el déficit fiscal, frente a un 10% que apoya la idea, mientras que un 9,4% “no sabe”.

De hecho, el 63,3% de los ciudadanos del área metropolitana cree que los jubilados estarán peor si se aplica la reforma propuesta. Incluso entre quienes definen la gestión de Macri como “buena”, un 42% estima que los jubilados empeorarán su situación.

A su vez, desconfían de que el Gobierno tenga entre sus prioridades tanto una mejora de los haberes como de las prestaciones del PAMI: alrededor del 60% señala que no se trata de áreas prioritarias para el Gobierno Nacional. Inversamente, un 52% afirman que el Gobierno sí encuentra prioritario, por ejemplo, el pago de la deuda externa.

Un 48% estima que la jubilación debería continuar actualizándose con la fórmula vigente que surge de la Ley de Movilidad Previsional. La cifra trepa al 54% entre los mayores de 60 años, donde se concentran los jubilados.

Reforma laboral

El rechazo también es contundente en cuanto a la reforma laboral, que asciende al 54,3%. El desacuerdo es particularmente alto entre los jóvenes y en adultos de 30 a 44 años, donde se ubica entre el 60% y el 65%.

Asimismo, el 81,2% de los encuestados se muestra en contra de la idea esgrimida con frecuencia de que una reducción de los aumentos salariales es necesaria para conservar los puestos de trabajo.

El estudio de Analogías consultó, además, sobre la forma en que actúa el sindicalismo frente a la reforma laboral: Un 55,7% desaprueba el accionar de la CGT.

La opinión aparece más dividida al momento de evaluar cómo debería posicionarse la central sindical: un 44,8% piensa que debería apoyar algunas cosas y oponerse a otras, contra un 32% que le pide una actitud más intransigente de “oponerse a todo”. Sólo un 9,8% cree que la CGT debe apoyar íntegramente la reforma.

La postura que se tenga frente al Gobierno resulta el principal determinante de la respuesta: mientras que entre quienes califican el desempeño de Macri como “muy bueno”, sólo el 3,1% esperan que la CGT “se oponga a todo”, la cifra va creciendo a peor imagen del Presidente, llegando al 79,9% entre quienes lo califican como “muy malo”.

El 40% le pide a la CGT que convoque a un paro nacional para hacer frente a la reforma laboral, contra un 51% que desaprobaría esta medida. El apoyo a la eventual medida de fuerza es casi nulo (8%) en el público más oficialista, pero trepa al 36% entre quienes tienen imagen regular del Gobierno y roza el 80% en los opositores.

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