Entre los detalles que se conocieron del borrador del bono de fin de año, que el gobierno pactó con la Confederación General del Trabajo (CGT) y con representantes de la Unión Industrial Argentina (UIA), se establece que las empresas del sector privado serán las únicas implicadas y que se deberá avisar con tiempo en el caso de despedir trabajadores.

"Establécese hasta el 31 de marzo de 2019 un procedimiento por el cual los empleadores, antes de disponer despidos sin justa causa, deberán comunicar la decisión al ministerio de Producción y Trabajo con una anticipación no menor a diez días hábiles de hacerla efectiva", dice el borrador del decreto.

El escrito indica que el bono será de 5.000 pesos, a pagar en dos cuotas de partes iguales, a pagar con los sueldos de noviembre y enero, pero deja abierta la posibilidad de que se negocie empresa por empresa otro mecanismo.

Hasta el momento, el decreto sólo cuenta con el visto bueno de la central obrera, ya que la UIA y demás cámaras empresariales aseguran que no tienen margen de maniobra para pagar el bono que pide el Gobierno.

Otro punto que se encuentra presente en la redacción del borrador, aborda los acuerdos salariales que fueron cerrados a lo largo del año y cuenten con una revisión ya pactada, “podrán compensar el aumento” con la suma total del plus salarial salvo que las empresas y los gremios acuerdan "expresamente" su no absorción.

Además se fijo que desde el Ejecutivo se reglamentó que las empresas que ya otorgaron "unilateralmente" otros incrementos sobre las subas salariales "podrán compensarlos" con la suma total del bono.

En uno de sus últimos párrafos se detalla: "los trabajadores del sector público nacional, provincial y municipal, cualquiera sea su modalidad de vinculación o el régimen laboral aplicable", quedan excluidos del alcance del decreto.