Tras una prolongada ausencia al frente del ministerio de Desarrollo Social, la funcionaria de Cambiemos aseguró que hay “diálogo” con las organizaciones sociales y que se sigue con “el cronograma establecido”. Internas entre organizaciones piqueteras que respaldan al Gobierno y las que lo critican.

La ministra de Desarrollo Social, Carolina Stanley, negó hoy que exista una “demora” en la reglamentación de la ley de Emergencia Social, sancionada en diciembre pasado por el Congreso.

Así respondió cuando fue consultada por las protestas que distintos movimientos sociales encabezaron esta semana debido a la falta de implementación de la norma.

La ausencia de Stanley al frente de la cartera de Desarrollo Social se debió a una operación realizada en los primeros días de 2017 en el Hospital Británico de la Capital Federal, en la que se le extrajo un nódulo pulmonar. Desde ese entonces el Ministerio brilló por su ausencia en las inundaciones, aludes e incendios que se registraron en varias provincias del país.

Según afirmó la funcionaria, desde su cartera está “en diálogo permanente” con las organizaciones. “No hay ninguna demora. A partir de la votación de la ley, seguimos en diálogo y con el cronograma establecido”, indicó en diálogo con radio La Red.

Además, Stanley contó que representantes de los movimientos estuvieron este miércoles “en el Ministerio reunidos” y que con ella vienen “trabajando sobre los plazos previstos para la reglamentación”.

No obstante, remarcó que “hay que tener en cuenta que hay que convocar a funcionarios de otros ministerios también para discutir los alcances de la norma sobre lo que implica una nueva organización de la economía popular”.

Respecto a esos “diálogos” que se llevan a cabo con el Ejecutivo nacional y algunos movimientos sociales,el referente del Evita, Emilio Pérsico aseguró que el gobierno compra "paz social" y que  "tiene que hablar con nosotros porque representamos a 4 millones de tipos. Fue un avance que una paritaria para la economía popular".

Por su parte, el dirigente del Barrios de Pie, Daniel Menéndez, en disidencia con Pérsico, insistió en su defensa al Gobierno, pese a los "intentos" por cambiar "los convenios para quitarle algunos derechos a los trabajadores y bajar el costo laboral".

Además de minimizar "algunos despidos que vienen desarrollándose", el titular de Barrio de Pie sostuvo que ven "un intento mucho más nítido de introducir una serie de debates sensibles, como ocurre con la imputabilidad de los menores y el ingreso los inmigrantes".