Nuevos informes revelan que los ataques que Washington y sus aliados realizaron contra Siria dejó en escombros un centro de investigación científica especializado en la producción de medicamentos contra el cáncer cerca de Damasco.

El Departamento de Defensa de Estados Unidos (el Pentágono) informó de que tres instalaciones de armas químicas en Siria, incluyendo un centro de investigación en el municipio de Barzeh, ubicado al norte de Damasco, y dos instalaciones cerca de la provincia central de Homs, fueron bombardeados en las primeras horas del sábado tras el inicio de los ataques de EE.UU. contra Siria.

No obstante, los empleados del citado centro sirio aseguraron que el lugar había sido declarado limpio de armas químicas por la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ) y que en la actualidad era usado para la producción de medicamentos contra el cáncer, los cuales son extremadamente escasos en el país árabe a consecuencia de las sanciones occidentales, según indica este domingo la agencia de noticias británica Reuters.

“Era un laboratorio de análisis en donde se llevaban a cabo ensayos sobre productos químicos utilizados en los productos alimenticios, los medicamentos y los juguetes para niños. Producíamos además medicamentos contra el cáncer o antídotos para el veneno de escorpión y de serpiente”, explicó Said Said, un ingeniero que trabaja en el centro.

Los medios rusos han publicado imágenes de los estragos y la destrucción provocados por ataques con misiles lanzados este sábado de madrugada por EE.UU., el Reino Unido y Francia contra ciertos objetivos en la periferia de Damasco, capital de Siria. Las imágenes hablan por sí mismas.

“Si hubiese armas químicas en el edificio, no estaríamos aquí. Mis colegas y yo llegamos a las 05:00 de la mañana. Si hubiese armas químicas, tendríamos que usar máscaras y tomar otras medidas de protección para quedarnos aquí”, ha agregado.

Estados Unidos, el Reino Unido y Francia lanzaron ayer sábado más de cien misiles contra Siria, bajo la falsa excusa de un supuesto ataque químico en la ciudad de Duma, en la región de Guta Oriental, sin dar tiempo a que la OPAQ iniciara sus investigaciones sobre el incidente.

Rusia y Siria han rechazado en reiteradas ocasiones las acusaciones de los países occidentales sobre el uso de armas químicas por parte de Damasco, aduciendo que se trata de meros pretextos para que EE.UU. ataque Siria.

Un alto comandante del Ejército sirio ha advertido que ‎Damasco contrarrestará la agresión militar lanzada el sábado por Estados Unidos, el Reino Unido y Francia con ataques a las bases ilegales establecidas por esa tríada en Siria.

“La agresión tripartita contra Siria será respondida mediante ataques contra las bases de los agresores en nuestro territorio, con misiles tierra-tierra y con la ayuda de la resistencia popular”, ha prometido el general de brigada Mohamad Isa, citado el sábado por la agencia de noticias rusa Sputnik.

Estados Unidos, el Reino Unido y Francia lanzaron la madrugada del sábado una agresión militar contra Siria, bajo la falsa excusa de responder a un supuesto ataque químico en la ciudad de Duma, en la región de Guta Oriental, pese a que Damasco rechazó toda implicación.

El alto mando militar de Siria, no obstante, ha resaltado los planes de Damasco para desplegar más sistemas de defensa antimisiles a lo largo y ancho del territorio sirio.

Fuerzas sirias, en “estado de alerta” tras ataques de EEUU | HISPANTV

Tras los ataques perpetrados la madrugada de este sábado por Estados Unidos, el Reino Unido y Francia contra Siria, las fuerzas sirias se encuentran en estado de alerta en las zonas bajo su control por temor a nuevas agresiones de Washington y de sus aliados, informa el OSDH.

Además, ha indicado que la mayoría de los misiles disparados durante los ataques con misiles, liderados por Estados Unidos, fueron interceptados y destruidos por los sistema antiaéreos del Ejército sirio.

Según los informes, la Defensa antiaérea siria logró interceptar 71 de los 103 misiles lanzados por EE.UU. y sus aliados contra el país árabe, incluyendo los misiles de crucero Tomahawk y las bombas guiadas GBU-38.

La ofensiva de los países occidentales no contó con el aval del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (CSNU) ni estos dieron tiempo a la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ) a iniciar investigaciones sobre el presunto ataque en Duma.