Por la compra de 6 millones de barbijos que el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires realizó a empresas intermediarias relacionadas con la informática y la computación y el pagó de 207 millones de pesos de sobreprecio, la justicia sigue investigando una red de mediadores e intermediarios.

Por este caso se abrieron dos expedientes judiciales que actualmente están unificados en una única causa que tiene a cargo el fiscal Maximiliano Vence, publicó este martes el diiario Perfil.

Uno de los expedientes fue iniciado el 8 de mayo por la Ciudad contra E-ZAY por presunto fraude. Allí también se investiga a Nevi. Se investiga además al ex director general de abastecimiento del ministerio de Salud de la Ciudad, Santiago Costabel, quien aún no presentó abogado en el expediente. Costabel no respondió la consulta de Lupa al cierre de esta edición.

En otra causa iniciada por E-ZAY contra Nevi, el comerciante ya estaba procesado por presunta estafa, Fernández y su socia también son procesadas como partícipes de la supuesta maniobra. Si bien E-ZAY inició esta segunda denuncia, la Justicia no aceptó a la empresa como querellante. 

Cabe destacar, que entre abril y mayo, el personal sanitario representaba un 7% de los infectados por COVID-19 en Buenos Aires, según datos oficiales. La falta de provisión de equipos de protección, como las barbijos, están entre las posibles causas de los contagios. Esta situación no debió ocurrir ya que, a inicios de abril, la Ciudad de Buenos Aires transfirió $162.350.000 (US$2.441.353) a E-ZAY, una empresa que tenía que entregar cinco millones de mascarillas tricapa para su distribución en los hospitales porteños en la última quincena de ese mes. Pero los tapabocas no fueron entregados a tiempo. 

Por cada mascarilla vendida a la Ciudad en $68, los intermediarios se llevaban $12,21. Esto surge de la suma de las ganancias que se estimaron para E-ZAY y el resto de los intermediarios, entre ellos, un comerciante al que se le encargó conseguir las mascarillas y al menos dos gestoras que oficiaron de nexo entre las partes.

La empresa, además, no tenía mayor experiencia en el negocio de la venta de instrumental médico. Su rubro era el de la informática. Y, sin embargo, el 30 de marzo se le adjudicó la compra directa a E-ZAY por cinco millones de mascarillas por un total de US$5.106.638 (ARS 340.000.000).