Tras el encarcelamiento del secretario adjunto del gremio, anoche fueron allanadas las casas de otros diez referentes de esa corriente sindical. Distintos sectores denuncian  que se trata de una causa armada y llevada adelante por la connivencia político-judicial de la provincia patagónica.

La Policía de Río Negro allanó anoche la casa de diez integrantes de la Comisión Directiva de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) de forma violenta, manteniendo la persecución política y sindical por parte del gobernador  Alberto Weretilneck

El viernes pasado efectivos policiales irrumpieron, sin orden judicial, la casa del secretario adjunto del gremio, Aldo Capretti, a quien detuvieron a la rastra delante de su familia. Continúa encarcelado.

El dirigente quedó alojado en la Comisaría 1ra de Viedma a disposición del fiscal Juan Pedro Puntel y el Juez Carlos Mussi, quienes además ordenaron la detención de Aguiar y otros dos gremialistas de ATE acusados de “coacción agravada” por protestar contra el Plan Castello, un proyecto de obras viales del goberandor que endeuda a la provincia por más de 580 millones de dólares.

La causa contra los referentes estatales se inició luego de la brutal represión policial que sufrieron el miércoles último, cuando realizaban un paro de 24 horas y protestaban frente a la Legislatura contra la aprobación de la iniciativa.