La caída de aprobación del Gobierno en solo cuatro meses es muy superior al crecimiento del precio del dólar y la inflación. Argentina está entre los 6 peores países en cuanto a la confianza de sus habitantes en que el periodismo nacional está haciendo bien su trabajo: solo el 37% aprueba a los medios, cuando el promedio mundial es 52%, y llega al 77% en los países mejor considerados.

El informe muestra que “la aprobación de los medios se mantuvo relativamente alta, un impulso para los periodistas y editores en un momento en que las noticias falsas han pasado a primer plano, pero no así en la Argentina y algunos países latinoamericanos”.

La mejor evaluación del periodismo en Brasil y en Perú se explica porque las investigaciones sobre el caso Odebrecht llevaron a la cárcel no solo a políticos sino también a reconocidos empresarios, y la mayoría de la prensa es igualmente crítica de oficialismo y oposición.

El Buenos Aires Times entrevistó a Katerina Eva Matsa, directora de Investigación de Periodismo en el Pew Research, quien sostuvo que “es abrumador el deseo de noticias imparciales, pero esta demanda del público mundial no se corresponde con su evaluación sobre el rendimiento de los medios”. La grieta es el problema que arrastra la consideración de los medios a la aprobación o desaprobación del gobierno que defienden; en el caso argentino es evidente el apoyo de los principales medios a Macri.

Otro informe del Pew Research sobre el propio Estados Unidos muestra cómo partidarios republicanos y demócratas fueron opinando bastante parecido a lo largo de las últimas dos décadas sobre si la prensa contribuye con su trabajo a que los gobiernos no hagan lo que no deben, pero a partir de la llegada de Trump las opiniones se polarizan.

El mes pasado, la revista The Economist publicó una nota titulada “Confíe en mí, soy periodista”, donde se mostraba la correlación que existe entre la aprobación a la prensa y la aprobación al gobierno de ese mismo país, y en ese gráfico nuevamente Argentina estaba en el último escalón.

Corolario para Marcos Peña: en comunicación, lo que puede servir para ganar una elección (el pasado y la grieta, o el futuro y la expectativa económica) puede ser lo mismo que haga perder aprobación después.

Nada es fácil.

El periodista Alejandro Bercovich explicó en C5N cómo funciona el blindaje produciendo el efecto contrario al deseado por Cambiemos. Mirá el video:

Fuente. Perfil, Buenos Aires Time.