El presidente Mauricio Macri recibió a la principal figura de la oposición venezolana, Henrique Capriles, quien fue derrotado en una primera oportunidad por el fallecido, Hugo Chávez Frías y en segunda instancia por Nicolás Maduro.

El dirigente opositor, ratificó que avanzará este año en el proceso de revocatoria de mandato del actual presidente de Venezuela, en una apuesta que atenta contra el mandato popular.

"Queremos comunicar directamente lo que estamos viviendo en nuestra Venezuela, con la peor crisis de nuestra historia, con falta de comida, medicamentos y todo tipo de insumos", aseguró Capriles en un breve diálogo con la prensa en la explanada de la Casa Rosada, mientras fue repudiado por militantes argentinos que apoyan a Maduro y comenzaron a gritarle "golpista" y acusarlo de que había venido a anticiparle a Macri un golpe de estado.

Con sorna el opostor respondió,"voy a invitarlos a Venezuela".

En su mas de media hora de reunión con Mauricio Macri, Capriles le pidió apoyo para revocar el mandato popular, en ese sentido el líder de la oposición, sostuvo que "nosotros queremos que en Venezuela haya una solución constitucional y le pedimos a Argentina, como al resto de nuestros hermanos latinoamericanos, que se planten firmes en las instancias internacionales para que se respete la constitución de la República Bolivariana de Venezuela", recalcó e insistió en que "la oposición venezolana está unida y buscando una solución".

Finalmente, el dirigente enfatizó que "no hay ningún motivo para que el proceso de revocatoria pase para el año que viene".

La fecha en que se haga el referendo revocatorio de mandato no es un tema menor. Si el referendo se realiza antes del 10 de enero, cuando se cumple la mitad del mandato de Maduro, la Constitución prevé que se convoque a elecciones presidenciales dentro de los 30 días. Si es posterior a esa fecha, asume el vicepresidente ejecutivo, que es designado por el presidente.

En el encuentro también estuvieron presentes el jefe de Gabinete, Marcos Peña, el titular de la Cámara de Diputados, Emilio Monzó, y el secretario de Asuntos Estratégicos, Fulvio Pompeo.

La visita de Capriles es parte de una gira sudamericana, que comenzó ayer en Paraguay, para promover las alianzas necesarias en el continente para truncar los procesos democráticos de la región.

“Venimos a pedirle a la región que se plante en respeto a Venezuela. Venimos aquí a pedirle a Mercosur y a Unasur que le exijan a Maduro que respete la Constitución, porque la solución a la crisis social que estamos viviendo en Venezuela, pasa necesariamente por una solución electoral, por la consulta al pueblo. El gobierno de Maduro ha puesto miles de trabas al revocatorio y eso lo tiene que saber nuestra América”, exigió Capriles, al obviar que los venezolanos mediante el ejercicio ciudadano de derecho al voto, optaron por el actual presidente.

Otro dato no menor, es que el "pedido de ayuda" de Capriles, tiene un nuevo punto de llegada, en el vecino país de Brasil, donde ya se produjo un golpe a la democracia, al apartar del gobierno a la presidenta electa por el voto popular Dilma Rousseff.