El diputado nacional Máximo Kirchner expresó hoy una autocrítica del FpV respecto de la estrategia electoral de las elecciones del año pasado, elogió a Monzó, Alberto Fernández, Randazzo y Solá, y redobló sus críticas a Bossio, Pichetto, Urtubey y Abal Medina. Además ratificó el lugar central de CFK en la política nacional.

"Cometimos errores. Faltaron compañeras. Faltó juventud. La candidatura de Vidal es lo que no nos animamos a hacer. Hago la autocrítica desde la responsabilidad, no para machacarse los dedos, sino en perspectiva", afirmó Kirchner en una extensa entrevista que brindó esta mañana a radio Del Plata, en la que hizo un repaso de varios temas.

En el reportaje, el hijo de Néstor y Cristina Kirchner repartió elogios a dirigentes como Emilio Monzó, Alberto Fernández, Florencio Randazzo y Felipe Solá, y redobló sus críticas a Diego Bossio, Miguel Angel Pichetto, Juan Manuel Urtubey y Juan Manuel Abal Medina.

Al ser consultado sobre las causas de la derrota electoral del kirchnerismo hace un año, el diputado admitió que el ex ministro Florencio Randazzo "debería haber competido" en una fórmula con Axel Kicillof para la provincia de Buenos Aires, estimó que "parte de la derrota fue la ausencia de esa competencia" y consideró que "hubiera sido una linda competencia dentro del FPV".

A casi un año de gobierno de Mauricio Macri, Kirchner reiteró que el modelo económico implementado por Cambiemos es "inviable", y señaló que fue "el propio (Roberto) Lavagna, y no Cristina, quien habló de que vamos hacia un colapso financiero".

En ese marco, afirmó que le pone un puntaje de 10 a Macri "en autoestima" y "para los objetivos económicos que se propuso el gobierno, se podría haber puesto un 12" aunque consideró que es "la sociedad" quien debe "evaluar" la marcha del gobierno.

Entre los dirigentes del PRO, Máximo Kirchner destacó la figura del presidente de la Cámara de Diputados, Emilio Monzó, de quien dijo que "es lo más eficiente que ha tenido el gobierno, al lado de los ministros que solo le han llevado excusas al gobierno, pero en el Congreso las leyes salieron".

En la línea de los elogios, dijo que "siempre es interesante escuchar" a Solá, que "fue un buen gobernador, que mantiene sus posturas", y aseveró que siente el "gusto de recuperar el poder hablar" con Alberto Fernández, de quien destacó su trabajo como jefe de Gabinete de Néstor Kirchner.

Por otro lado, Máximo criticó fuertemente al senador Juan Manuel Abal Medina, de quien afirmó que "está usufructuando la banca de Aníbal Fernández" y recordó que el kirchnerismo lo "cuidó mucho", pero "ahora dice cosas que jamás dijo antes, que nunca había planteado" durante el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner.

En tanto, sobre el senador Pichetto afirmó que "puede defender cualquier gobierno y puede aprobar presupuestos tanto que incluyan como que excluyan como éste (que se acaba de aprobar)" y, a modo de anécdota, recordó que Néstor "no le tenía mucha simpatía" pero que Cristina "sí lo banco más".

También renovó sus críticas contra el ex jefe del Anses, Diego Bossio, al señalar que "nunca planteó sus diferencias de forma madura y no tenía miradas tan diferentes hasta el 9 de diciembre" del año pasado, y le atribuyó "cierto nerviosismo, inexperiencia, falta de militancia, debate y discusión, porque se acostumbró a ser jefe y cuando tenes que estar entre iguales te cuesta un poco más".

Algo similar expresó sobre el gobernador de Salta, Juan Manuel Urtubey: "Antes del 10 de diciembre, era todo 'Cristina, Cristina, Cristina', incluso más que uno, pero a los siete meses ya decía todo lo contrario".

Por último, sostuvo que su madre, la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner "no tiene jefa ni jefe" sino los "votos de la gente" y consideró que es una "militante política al 100 por 100, que nunca dijo que se va a retirar" y que "mantiene ese grado de aceptación a pesar de tener todo un gobierno y un aparato comunicacional y financiero en su contra".