La ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner convocó para esta tarde a un grupo de senadores del Frente para la Victoria (FpV) en el Instituto Patria, en una reunión donde medirá la lealtad del bloque de legisladores que conduce Miguel Pichetto, quien ya avisó que no será de la partida por asuntos que debe atender en su provincia.

Consciente de la frialdad con que tomaron la reaparición de la ex mandataria en la escena política algunos senadores, el secretario general de la Presidencia, Oscar Parrilli, se dedicó ayer a llamar uno por uno a los senadores para formalizar la invitación, en lugar de formular la convocatoria a través de la jefatura del bloque como lo hizo en la Cámara de Diputados.

Desde las oficinas de Pichetto avisaron que el jefe de la bancada no estará en Buenos Aires y que esto es algo que estaba previsto con antelación, aunque nadie ignora que el senador por Río Negro no se sentía "cómodo" con participar de un evento junto a la ex mandataria, al igual que el senador por Salta, Rodolfo Urtubey, que integra la comitiva que acompaña a la canciller Susana Malcorra en los Estados Unidos o el senador Omar Perotti, entre otros.

Quien sí formará parte del encuentro, que se realizará a las 14, es el senador por Buenos Aires Juan Abal Medina, quien fue jefe de gabinete de Fernández de Kirchner y está citado a indagatoria en la causa en la que se investiga el manejo de los fondos del Fútbol para Todos.

Abal Medina considera que "la opinión de Cristina es importante dentro de la gran discusión que tiene hoy el peronismo", según dijo a Télam.

Otros senadores que se acercarán a las oficinas de Rodríguez Peña 80 serán la cuñada de Máximo Kirchner, la senadora por Santa Cruz Virginia García, la también legisladora por esa provincia María Ester Labado y la mendocina Anabel Fernández Sagasti.

En diálogo con Télam, Labado había dicho esta semana que le parecía "poco ético" y "desleal desconocer a Cristina", ya que "tanto los gobernadores como los senadores están donde están gracias a Cristina" y advirtió que el hecho de que nieguen su liderazgo ahora que no está en el poder "los deja en un lugar no muy bueno como personas".