Pasó una década del 2006, año en el que el entonces presidente Néstor Kirchner suspendió las relaciones con el Fondo Monetario Internacional. Pero ahora, con Mauricio Macri como presidente, el organismo internacional volverá a auditar las cuentas.

El 19 de septiembre, una misión encabezada por el encargado del FMI para Argentina, Roberto Cardarelli, llegará al país y su trabajo se extenderá hasta el 30 de septiembre, momento para el cual se espera también la presencia del auditor regional del Fondo, Alejandro Werner, quien estará en el país cumpliendo otros compromisos, confirmaron fuentes del Gobierno a la agencia Télam.

Durante esos 12 días, los auditores analizarán el trabajo del presidente del Banco Central, Adolfo Sturzenegger; el del ministro de Hacienda y Finanzas, Alfonso Prat Gay; y el jefe de Gabinete, Marcos Peña. Cambiemos recibirá con satisfacción la revisión del organismo que podrá acceder a instancias de toma de decisión a los que los ciudadanos de este país tienen acceso.

Los auditores analizarán las cuentas del Estado nacional, las proyecciones del Producto Bruto Interno, la situación financiera, y también influenciarán a economistas del sector privado sobre sus proyecciones del país.

El diagnóstico que realice la misión del FMI se elevará al directorio que encabeza Christine Lagarde luego de la reunión anual del FMI prevista para el 7 al 9 de octubre. Y en noviembre podría tratarse este reporte en el directorio que, si cuenta con alguna objeción del gobierno argentino, se hará público.