La ONG La Alameda volvió a denunciar a la primera dama con un video más que comprometedor. Un costurero ingresó con una cámara oculta a un taller clandestino con cama adentro que trabaja en forma exclusiva para la marca de Juliana Awada. Descubrió 13 personas sometidas a la servidumbre.

La ONG La Alameda, una de las organizaciones más comprometidas en luchar contra el trabajo esclavo y la trata de personas, volvió a exponer el oscuro rol "empresarial" de la Primera Dama, Juliana Awada.

La organización que comanda el legislador porteño, Gustavo Vera, publicó un video en el que un costurero muestra las condiciones de esclavitud y hacinamiento que se vive en un taller clandestino, con cama adentro donde 13 personas eran sometidas, que produce para Cheeky, la marca de Awada.

El taller clandestino, que según precisó la ONG está ubicado en la calle Hubac 5673 en el barrio de Mataderos, hace tres años que trabaja exclusivamente para la firma Cheeky, confeccionando pantalones para chicos.

"En ese taller son superexplotados 13 costureros de origen boliviano, varios de ellos en situación migratoria irregular o sea sin documentación, en extenuantes jornadas de 7 a 22 hs por la miserable suma de $ 1800", explica La Alameda.

"Los costureros están encerrados y para ir a hacer un simple mandado a la calle y traspasar la puerta de hierro, deben dejar siempre sus pertenencias como garantía de que no se escaparán. El propio costurero que hizo la cámara oculta, tuvo que dejar su bolso para poder salir con la excusa de buscar una farmacia", señalaron.

Como si fuera poco, los niños de varios de esos costureros también están sometidos al encierro y todos ellos comparten un baño muy precario.

La instalación eléctrica es precaria y entraña riesgo de incendio y los costureros aspiran polvillo de la tela todo el tiempo, exponiendose a enfermedades pulmonares como la tuberculosis.

"Como puede observarse en el videoinforme, hubo que realizar varias maniobras y buscar falsas referencias para poder entrar al taller ya que quien lo regentea es consciente de los delitos que está cometiendo y de la marca a quién responde", sostuvieron desde la ONG.

Cheeky ya había sido denunciada penalmente por el Gobierno de la Ciudad en el período de Jorge Telerman, la Defensoría del Pueblo y la Alameda en enero de 2007. En aquella oportunidad, se habían logrado inspeccionar varios talleres con costureros sometidos a la servidumbre. Lamentablemente un escandaloso fallo del ex Juez Federal Guillermo Montenegro, actualmente ministro de Seguridad de Mauricio Macri, sobreseyó a la firma que por la ley de trabajo a domicilio es solidariamente responsable de los talleres donde manda a confeccionar sus prendas.

Otros talleres de Juliana Awada ya habían sido filmados y denunciados por la Alameda en setiembre de 2006 y en marzo de 2010. A pesar de los testigos y las inapelables imágenes de las cámaras ocultas, también la justicia hizo la vista gorda con estas denuncias.

Ni las inspecciones del GCBA en época de Telerman, ni las denuncias de la Defensoría, ni los videoinformes y denuncias de la Alameda alcanzaron para que la justicia castigue la impunidad de Daniel y Juliana Awada que siguieron todos estos años maximizando ganancias en base a la explotación más abyecta de costureros migrantes en talleres clandestinos con trabajo esclavo.

Por esta situación, La Alameda volvió a formular una denuncia penal ante los tribunales de Comodoro Py a Cheeky por reducción a la servidumbre, evasión fiscal, violación a la ley de migraciones y violación a la ley de trabajo a domicilio.