El chofer del micro que llevaba al plantel de Boca Juniors para disputar la final de la Libertadores explicó que se vivieron momentos muy tensos cuando sufrieron las pedradas. 

“Agarró el control del micro Paolini (por uno de los vicepresidentes de Boca) hasta que yo reaccioné de vuelta y traté de hacer lo posible para traer a los muchachos acá. Pudo haber sido una tragedia", contó el conductor. 

"Me acuerdo cuando vi las piedras, después no me acuerdo nada. Reacciono de vuelta, manoteo el volante fuerte y digo ‘estoy bien’. Fue un momento que me quedé sin aire”, detalló el trabajador, quien consideró que "la zona estaba liberada”. 

De acuerdo al chofer, después del ataque en Libertador y Quinteros y luego de pasar la rotonda que tiene el boulevard (a tres cuadras de la cancha) “nos esperaba un ejército”.

Fuente: El País Digital