Se trata de un viejo antibiótico con más de medio siglo de existencia que se utiliza para combatir infecciones. Utilizado en muy bajas dosis, puede reducir la toxicidad de una proteína responsable de inducir y propagar la muerte de las neuronas cerebrales.

La investigación, publicada en la revista Scientific Reports tiene como eje central a la doxiciclina, un antiguo antibiótico perteneciente al grupo de las tetraciclinas que es frecuentemente utilizado para el tratamiento de las neumonías y otras infecciones. El estudio reveló que el fármaco, aplicado en muy bajas dosis, puede reducir la toxicidad de una proteína responsable del Mal de Parkinson.

De acuerdo a las estadísticas de la Organización Mundial de la Salud (OMS), más de 7 millones de personas en el mundo padecen el mal de Parkinson, un trastorno neurodegenerativo y altamente invalidante. La patología aún carece de cura, quedando los actuales tratamientos restringidos al alivio de los síntomas, como pueden ser la lentitud, la rigidez muscular o los temblores, entre los problemas motrices que provoca.

Los investigadores estuvieron liderados por Rosana Chehín, del Instituto Superior de Investigaciones Biológicas (INSIBIO) y Rita Raisman-Vozari, del Instituto para el Cerebro y la Médula Espinal (ICM), de París, Francia.

La investigadora Chehín explicó a Clarín que las enfermedades neurodegenerativas "se caracterizan por una importante pérdida de neuronas en el sistema nervioso central". De allí se deriva la disminución de funciones motoras, cognitivas y autónomas de las personas que la padecen.

"Todas las enfermedades neurodegenerativas comparten un mecanismo patogénico común: la agregación de proteínas mal plegadas. En efecto, en un cerebro normal, las proteínas cumplen una función biológica gracias a su plegamiento específico. Pero en estados patológicos este plegamiento se altera y las proteínas comienzan a agregarse entre sí, se vuelven tóxicas y se produce no solo la muerte de la neurona sino también su contagio o transmisión a las neuronas vecinas", sostuvo la científica.