"Hitachi, qué mal se te ve", fue lo mejor que se le ocurrió a los encargados de la cuenta de Clarín en la red Twitter para anunciar el cierre de la sede argentina de la legendaria marca de tecnología, que bajó sus persianas en el país después de más de 60 años.

Si bien la firma tenía pocos empleados (40 al momento del cierre, aunque habían comenzado un plan de ampliación que pretendía llegar a 80), la situación de esas decenas de familias se vuelve dramática desde el mismo momento de la llegada de los telegramas de despido al los hogares. Clarín pasó por alto el dato de los despedidos y eligió tomar la información y transformarla en una nota de color.

La empresa anunció que continuará vendiendo en nuestro país, pero que la labor de la oficina que funcionaba en Buenos Aires ahora lo hará en Brasil, por supuesto con personal de aquel país.

Sin embargo, la ironía de Clarín, que día a día milita el ajuste de Cambiemos y desmerece el drama de los cierres de fábricas y comercios, fue repudiada en las redes con contundencia.

Uno de quienes se quejó por la liviandad del título en Twitter fue el titular de la CTA de los Trabajadores, Hugo Yasky. 

Fuente: Infonews