Los gremios del sector iniciaron hoy una huelga por 48 horas en Neuquén, Río Negro y La Pampa en reclamo de la reincorporación de más de 2.000 empleados que cumplían tareas para la empresa estatal.

El paro petrolero en comenzó esta mañana luego de la ola despidos anunciada la semana pasada por la estatal YPF, que incluye a unos 1700 trabajadores tercerizados y 400 jerárquicos, todos pertenecientes a empresas en el segmento de perforación, mantenimiento y limpieza de pozos.

Sindicalistas como Guillermo Pereyra y Manuel Arévalo advirtieron que las medidas de fuerza se profundizarán si no hay respuesta.

“Después de estar reunidos tres meses, a los efectos de consensuar mejores políticas y aportarle a las operadoras, al Gobierno nacional y al provincial, buscándole la vuelta para atraer inversiones, YPF saca los pies del plato y arma este terrible zafarrancho de un día para el otro. Los despidos son un golpe durísimo a las familias trabajadoras del sur”, dijo Arévalo, secretario general del Sindicato del Personal Jerárquico y Profesional del Petróleo y del Gas Privado en la región.

Además, Arévalo reclamó la reincorporación de los cesanteados, continuidad laboral y políticas de Estado para “desarrollar la cuenca neuquina”.

“Cada vez que llega al poder cierta tendencia, lo primero que hace es ver cómo le pueden sacar al trabajador lo que le ha costado décadas conseguir, pero nunca han tenido éxito”, recordó y luego advirtió al gobierno de Mauricio Macri: “Que no se equivoquen, nosotros no estamos para reglar el sacrificio de los trabajadores”.

Por su parte, el titular del Sindicato de Petróleo y Gas Privado de Río Negro, Neuquén y La Pampa, Guillermo Pereyra, adelantó que luego del paro de 48 horas las medidas de fuerza podrían endurecerse: “si no hay acuerdo, si no hay reincorporación, esto se va a profundizar”.