Ese podría ser el dicho popular que englobe lo que sucedió hoy en el acto de la CGT. Luego de no anunciar la fecha de un paro general los dirigentes de la central obrera tuvieron que escapar de una multitud que les arrojaba insultos y elementos que tenían a su alcance.

La popular movilización convocada hoy por la Confederación General del Trabajo (CGT) en el centro porteño hace recordar a más de uno, la famosa frase de Evita que asegura: "Con los dirigentes a la cabeza o con la cabeza de los dirigentes".

Una vez más, o como el año pasado, la burocracia sindical se dedicó a ladrarle al gobierno de Mauricio Macri y lejos estuvo de morderlo. Desde que asumió Cambiemos, la CGT no realizó ni una medida de fuerza de envergadura y se dedicó a realizar distintos negocios con el Ejecutivo; mientras que la administración Cambiemos continúa con su ofensiva de endeudamiento, despidos, privatización de las dimensiones de lo público y destrucción general de la economía nacional y regional.

El caso de Hugo Moyano (aunque no se encuentre ahora dentro de la CGT es una referencia) sirve como ejemplo, ya que se asocia con Macri para quedarse con el negocio del fútbol, barrabravas de Camioneros que conduce su hijo Pablo manifestaron su “interna cegetista” a los palos y trompadas una vez finalizados los discursos del triunvirato.

Al finalizar el acto el descontento entre los trabajadores movilizados se evidenció y antes las cámaras de televisión se pudo escuchar: “Qué es esto de movilizarse frente a un ministerio de mierda en vez de reventar la Plaza de Mayo”.

Lo que no se sabe es si el hartazgo popular evidenciado ayer y hoy en las calles logrará organizarse, poniendo a sus dirigentes a la cabeza, o “con la cabeza de los dirigentes”, y mucho menos cuando y bajo que formatos o atributos de prácticas colectivas.

Pese a las proclamas, gestos y actuaciones desde el sector político tradicional poco es lo que se hace al respecto. Las protestas sociales sin liderazgos incuestionables por un lado y las roscas e internismos en el campo político opositor están favoreciendo al gobierno..

De todas maneras, el acto de la CGT de hoy dejo entrever que el hartazgo popular va en aumento y que los gremios o centrales sindicales, pese al arreglo y la burocracia, demuestran tener una capacidad de convocatoria que, salvo los gremios docentes ayer, ninguna fuerza política y social del país logró exhibir.