El presidente del bloque de diputados del Frente Para la Victoria-PJ, Agustín Rossi, anunció hoy que esa bancada pedirá una sesión especial para que la Cámara baja repudie el miércoles próximo lo que consideró "un golpe clásico de Estado contra Evo Morales" en Bolivia.

"El golpe contra Evo es un golpe clásico, porque se utiliza a las Fuerzas Armadas para provocar su derrocamiento”, sostuvo en declaraciones a El Destape Radio en las que cuestionó que "el comunicado de la Cancillería argentina evita utilizar la palabra golpe".

Sostuvo que "lo que la derecha no consigue vía elecciones intenta conseguirlo por otros medios".

Rossi destacó que "el silencio de los Gobiernos de derecha ante la destitución de Evo es atroz y muestra la falta de compromiso de la derecha con la democracia".

Para el legislador kirchnerista, Evo Morales "recoge la recomendación de la OEA y llama a nuevas elecciones, pero la oposición lo rechazó y ahí aparecieron las Fuerzas Armadas y le piden la renuncia"

"El hecho desencadenante de la renuncia de Evo fue el comunicado de las Fuerzas Armadas", subrayó.

En tanto y en su cuenta de Twitter, Rossi anticipó que desde el FPV-PJ junto a otros bloques "vamos a convocar a una sesión especial este miércoles para repudiar el golpe de estado en Bolivia, exigiendo el resguardo físico par Evo, Alvaro, y otros dirigentes del MAS (Movimiento al Socialismo) y la plena vigencia del orden constitucional".

Evo Morales renunció el domingo a la jefatura del Estado boliviano al denunciar un "golpe cívico, político, policial", luego de que la oposición y la Central Obrera Boliviana, la mayor del país, pidieran su dimisión y los militares desconocieran su condición de jefe de las Fuerzas Armadas.

Antes de su renuncia, Morales había convocado a nuevas elecciones generales en vista de que la Organización de Estados Americanos (OEA) advirtiera sobre "irregularidades" en las del 20 de octubre pasado, cuyos resultados favorables al mandatario fueron rechazados por la oposición.

Las fuerzas militares y de seguridad retiraron la custodia del Palacio del Quemado, sede del Gobierno boliviano, que a estas horas carece de conducción en momentos en que se suceden los saqueos, incendios de viviendas y otros actos de violencia en La Paz, su vecina El Alto y en Cochabamba.