SanCor prácticamente quebrada no logra superar la crisis que en 2016 le generó pérdidas por $2.421 millones. La Serenísima acaba de anunciar, a través de un comunicado, que el 31 de julio cerrará su planta clasificadora de la ciudad santafesina de Rufino.

Según un informe realizado por la Universidad Nacional de Avellaneda (UNDAV), el sector lácteo se encuentra en uno de sus peores momentos históricos. Este escenario no sólo afecta a los productos procesados de mayor agregación de valor, sino que también ya empezó a reducir la demanda de leche líquida y en polvo. A su vez, a nivel nacional, la situación económica se vio marcada por cambios en las autoridades gubernamentales, factores climáticos adversos, caída en el consumo por la disminución en el poder adquisitivo, alta inflación que encareció los costos logísticos y de las materias primas, y ausencia de políticas públicas paliativas ante el deterioro de la situación sectorial.

SanCor en el borde del precipicio

SanCor luego de haber cerrado en junio de 2016 un balance anual con pérdidas por $2.421 millones, con un crecimiento exponencial respecto de los quebrantos de $447 millones en 2015, y $263 millones en 2014, no logró revertir esta situación y aportar una solución inmediata a una crisis que no es nueva.

Debido a la crisis financiera que atraviesa la empresa liberó cheques sin fondos a proveedores por $280 millones, además, se registraron atrasos en los pagos de los salarios en una planta permanente de 4.000 empleados.

Las autoridades de SanCor dejaron trascender que están gestionando un crédito millonario, provisto por un consorcio de bancos, para capear el rojo financiero de la cooperativa.

Desde el Gobierno, el vicejefe de Gabinete, Mario Quintana, mantiene su postura de negarle planes de salvataje y sostiene que si es necesario la empresa vaya a concurso de acreedores.

El anuncio de La Serenisima

Mastellone Hnos., dueño de La Serenísima, anunció a través de un comunicado que el 31 de julio cerrará su planta clasificadora de Rufino, en la provincia de Santa Fé.

En el comunicado que difundió la empresa y al cual Primereando tuvo acceso, señala que "lamentablemente, durante los últimos años, la conjunción de varios factores provocó una importante caída en la producción nacional, afectando el nivel de actividad de todo el sector en general y de nuestra empresa en particular".

Entre los factores que menciona Mastellone los cuales ocasionaron esta significativa disminución en la recepción de materia prima, se enumeran los siguientes: Estancamiento en la producción lechera nacional; Competencia con empresas que operan en la marginalidad; Adversidad climática significativa. Estos factores hacen que la planta no está en condiciones de procesar la cantidad mínima de leche para ser sustentable operativamente.

Contrariamente a lo que la mayoría de los dirigentes del sector pensaron cuando asumió Mauricio Macri, la producción de leche en el 2016 cayó un 13% pasando de 11.000 a 9.500 millones de litros. Por esta razón, Confederaciones Rurales (CRA), que apoyó a Macri en las elecciones de 2015, se refirió al tema en términos muy fuertes: "En lechería, la política ha sido la falta de política", subrayó la entidad que conduce Dardo Chiesa.