El diputado nacional por la provincia de Buenos Aires, Julio De Vido, desarmó los argumentos del ministro de Energía, José Aranguren, que se presentó hoy antes los legisladores para defender el aumento de tarifas de los servicios públicos.

El ex funcionario kirchnerista, en una catarata de tweets, desmintió cada uno de los argumentos del ministro Pro al decir que

"las explicaciones que brindó el ministro Aranguren hoy en el Senado fueron pobres, insuficientes e incluso disparatadas.

Es falso que de seguir con nuestro Plan Energético “el país se quedaba sin energía”, como sostuvo hoy el ministro", comenzó firme De Vido.

"Dejamos un sistema energético en pleno funcionamiento y con energía disponible en todos los rincones del país. Terminamos Atucha II, Yacyretá e iniciamos la construcción de las represas Kirchner-Cepernic. Dejamos un plan nuclear de largo plazo con tres centrales nucleares planificadas", repasó el ex ministro en la red social del pajarito.

En cuanto a la gestión del PRO, De Vido advirtió "Aranguren cambió la política energética no porque fuéramos a quedarnos sin energía sino porque tiene un proyecto diferente. Es el ministro de Energía del neoliberalismo. Su proyecto político es la exclusión social y provincial: hambre y miseria para el pueblo", arremetió.

En el mismo sentido, detalló "La política energética del neoliberalismo es la sumisión a las grandes corporaciones y la dependencia económica. Y un sistema energético de naturaleza neoliberal representa intereses contrarios a los de la seguridad jurídica de la ciudadanía. Se trata de un sistema energético destinado a hacer de la energía un commodity hacia afuera y una variable de ajuste hacia adentro.Lamentablemente, nada nuevo bajo el sol. Las consecuencias son conocidas. Basta repasar la herencia nefasta recibida en 2003 por Kirchner", recordó el diputado nacional.

"Aranguren podrá ser nuevo, pero sus políticas no. Energía como privilegio, cara, escasa y para mercados foráneos", disparó en una de las frases más contundentes de su descargo público.

En la misma línea, prosiguió "se explica así que no terminaran Atucha II y Yacyretá. Se explica así q hayamos recibido 10 provincias desconectadas del SADI. Se explica así más de 15 millones de compatriotas sin gas por redes en 2003 mientras el gas lo regalaban a Chile. Por eso el ministro ahora lamenta que no podamos exportarlo más! (aunque apunte a hacerlo en el corto plazo, ojo)", ironizó el ex funcionario público.

"La industria energética puede ser madre de industrias o sepulcro de industrias, como tristemente lo viene siendo desde el 10 de diciembre. La industria energética puede ser madre de un mercado interno pujante o su sepulcro, como tristemente viene siendo desde el 10 de diciembre. Cuadruplicar el déficit fiscal, desplomar consumo, abrir importaciones, endeudarnos y hacer de la energía un privilegio es parte de lo mismo. Es parte del proyecto político de una Argentina chiquitita, atrofiada y excluyente. Aranguren es funcionario de este proyecto".

A esta altura la balacera de De Vido contra los Argumentos del ministro PRO parecia no tener fin. Es que la solidez de Aranguren se redujo al conocido"hicimos que lo que se debía hacer" y la frase insólita ante la impactante ejecución de los aumentos que provocó murmullos en toda la sala del Congreso y que fue noticia en todos los diarios: "Estamos aprendiendo sobre la marcha".

Julio De Vido, concluyó de manera implacable "Y para que este proyecto que nadie quiere se imponga mienten una y otra vez. Como hizo el ministro hoy en el Senado. El viejo y trillado cuento de crear una crisis donde no la hay. Pero el pueblo argentino ya recuperó la calle. Comprende de forma creciente que la energía en un país como la Argentina debe ser subsidiada, barata y abundante y Comprende también que la energía en un país como la Argentina debe ser una herramienta de desarrollo, industrialización e inclusión social.".

Las últimas horas no son sencillas para el ex ministro de Planificación, Julio De Vido, el caso López lo tiene en la mira y el Congreso discutió hoy la aprobación del allanamiento en busca de pruebas que lo incriminen en la causa.