Los empleados de la casi quebrada fábrica Oropel no sólo que no cobran desde hace cuatro meses, sino que ahora sienten los latigazos de los tarifazos.

Desde hace cuatro meses los empleados de la fábrica Oropel del porteño barrio de La Boca fueron víctimas de la fuga de los dueños de la empresa; para mantener sus fuentes de trabajo cuidaron las máquinas ante un posible vaciamiento.

Ahora, desde Edesur llegó la orden de corte por deuda y unas 75 familias se encuentran en el abismo.

En diciembre de 2016 los dueños de Oropel abandonaron la fábrica y asumió otro administrador que elevó la deuda de la Empresa de 35.000.000 a 125.000.000 de pesos.