Al mejor estilo de la vieja burocracia sindical los referentes de la central obrera anunciaron la medida de fuerza pero no dijeron cuándo. Los oradores fueron chiflados e insultados mientras hacían sus discursos. Repudio de las bases a los sindicalistas. Incidentes y corridas.

Los miembros del triunvirato de la Confederación General del Trabajo, Carlos Acuña, Juan Carlos Schmid, y Héctor Daer, encabezaron hoy el acto por la movilización de la central obrera y anunciaron que, si no hay respuestas por parte del Gobierno, van al paro; aunque no explicaron cuándo.

El primero en hablar del triunvirato fue Acuña quien señaló que ellos también quieren diálogo como el Gobierno "pero con respuestas para los trabajadores. Este Gobierno se jacta de que cuando se equivoca, da marcha atrás pero para los trabajadores no hay marcha atrás respecto a la pérdida del poder adquisitivo cuando la inflación del año pasado fue del 40%. Se imaginan si fueran médicos, estaríamos todos muertos porque no aciertan una. Si el gobierno no da respuesta habrá fecha de paro antes de que termine marzo para principios abril. Con el diálogo solo no hacemos nada, necesitamos respuestas ahora", afirmó.

Con el discurso de Acuña comenzaron los primeros pedidos de paro nacional por los trabajadores que se encontraban fuera del palco, mientras el dirigente sindical miraba para los costados tratando de salir de esa situación.

Schmid, al subirse al escenario destacó que "el Gobierno ve un retrato social y económico que la mayoría de los que estamos acá no vemos".

"Vamos a ir a un paro nacional, vamos a llevar adelante esa protesta para que el silencio ensordecedor le haga ver al gobierno nacional ese retrato social que ve la mayoría", disparó Schmid.

El cierre estuvo a cargo de Daer, quien aseguró que "si no hay rectificación vamos a parar el país 24 horas".

A pesar del anuncio, los insultos y cánticos se hicieron notar y se pidió poner una fecha concreta para el paro nacional y allí, Daer tuvo un fallido y dijo: “Si no hay rectificación vamos hacer una medida de fuerza antes de fin de año…de mes”, lo que generó la ira de los trabajadores.

Luego, el dirigente sentenció: "Vamos a llevar adelante todas las luchas que sean necesarias para defender nuestros convenios, para que no pongan límites a nuestras paritarias, para defender nuestros trabajos”.

Al finalizar el acto se registraron insultos por parte de los trabajadores a los referentes sindicales. Hubo corridas y enfrentamientos que se normalizaron a la brevedad.

En síntesis,  Schmid dijo que el paro será para fines de marzo, Daer que para los primeros días de abril y Acuña no dijo nada. A ese marco hay que sumarle la invisibilidad de los dirigentes de la CTA y docentes; los integrantes del triunvirato que dirige la CGT hicieron piruetas verbales sobre el escenario, tras rendirle homenaje con un minuto de silencio a José Ignacio Rucci, para ganar tiempo y darse un margen de negociación con el gobierno de Mauricio Macri, al que critican pero nada concreto hacen para oponerse a la política de despidos y avasallamiento a los derechos de las mayorías. El triunvirato no pudo evitar los abucheos ni los reclamos de paro; incluso al finalizar el acto,  Acuña, tuvo que correr por las calles esquivando  puteadas y bolsas de basura.

Pese a las proclamas, gestos y actuaciones desde el sector político tradicional poco es lo que se hace al respecto. Las protestas sociales sin liderazgos incuestionables por un lado y las roscas e internismos en el campo político opositor están favoreciendo al gobierno, pese a que la encarnadura del país se revela. Es ese el contexto en el que se registró esta gran concentración popular de hoy.