Facundo Burgos perdió la vida al recibir un tiro en la cabeza cuando viajaba como acompañante en una motocicleta conducida por un adolescente de unos 14 años. El mortal suceso ocurrió alrededor ayer en la ciudad de Tucumán.

“Lo mató un policía; yo me salvé por milagro”, aseguró J. A., quien conducía la moto. Contó ante la fiscal Adriana Giannoni que había asistido a las picadas que se realizan detrás de la vieja terminal de colectivos, en el parque 9 de Julio, junto a tres amigos en una moto Honda C-90 morada que él conducía. Dijo que después fueron a cargar nafta a una estación de servicio de la zona de Avellaneda y pasaje Río de Janeiro, donde no les quisieron vender combustible.

Francisco Picón, subjefe de la Policía de Tucumán, informó que el chico de 11 años fue trasladado en estado crítico al Hospital Angel C. Padilla, donde falleció horas más tarde como consecuencia del disparo que recibió en la nuca. El otro joven que conducía la moto recibió un raspón de una bala también en la cabeza, pero está fuera de peligro.

De acuerdo al diario La Nación, la fiscal del caso antes mencionada ordenó que el menor sea entregado a sus padres y dispuso el secuestro de las armas reglamentarias de los policías que participaron del tiroteo.

Fuente: La Gaceta de Tucumán