El macrismo se jacta de tener el mejor equipo económico en "50 años". ¿Será así? Hasta ahora, ese equipo no logra los mejores resultados. El dólar, por citar una variable, volvió a cerrar otra semana de récord y quedó en $ 20,55. Llegó hasta $ 20,70 y bajó luego de que el Banco Central vendiera 385 millones de dólares en sólo 5 días para controlar a la divisa norteamericana.

Una de las críticas del macrismo al kirchnerismo tenían que ver con su intervencionismo en la economía. Si el sistema funciona bien, argumentaban desde el ahora oficialismo, las variables se tienen que acomodar por oferta y demanda. ¿Por qué intervino entonces el Banco Central sobre el mercado cambiario?

La respuesta es obvia: porque la economía no viene mal. La presión sobre el dólar se explica por dos grandes motivos. En primer lugar, por el final de la bicicleta financiera que el Central le permitió a los capitales especulativos vía tasas altas. Al bajar esas tasas, el fenómeno de las LEBACS empieza a desinflarse. Por otro lado, la economía mantiene graves déficits en lo que respecta a la balanza comercial y a las cuentas públicas. Con el endeudamiento como única política, todos los agentes descreen de las posibilidades reales de inversión productiva y se vuelcan al dólar como reserva.

Además, la devaluación del peso golpea sobre las expectativas de la inflación. Todos los gremios que cierren paritarias en el 15% en 2018 sabrán que sus trabajadores volverán a perder poder adquisitivo, por segundo año desde que gobierna Cambiemos.