Mauricio Macri encabezó el acto por el Día de la Bandera en el monumento que homenajea al símbolo patrio ubicado en Rosario. En medio de un fuerte operativo de seguridad y varias protestas en su contra, el presidente presenció el juramento de lealtad de más de 5 mil niños de primaria, a los cuales les hizo entonar el canto "sí, se puede", característico de la campaña de Cambiemos en 2015.

Curiosamente, el hoy Gobierno acusaba al Frente para la Victoria de usar fechas patrias para convertirlos en actos partidarios e inclusive sacó una línea 0-800 para que padres de la ciudad de Buenos Aires denunciaran cualquier tipo de adoctrinamiento en las escuelas porteñas. En esta ocasión, Macri no predicó con el ejemplo y realizó un discurso de campaña frente a los niños a quienes incluyó en su discurso.

El presidente convocó a los jóvenes, de 10 años de edad, a entonar el "sí, se puede" en dos oportunidades, cerca del final del acto, algo que fue respondido por los niños. Luego de la segunda arenga, el mandatario agregó: "Claro que se puede, a ver, no escucho", para que los allí presenten cantaran más fuerte.