Dice la prensa especializada que para jugar al tenis es necesario tener la mente fría para no ponerse nervioso y de esta forma agudizar todos los sentidos. Nicolás Dujovne parece ajustarse a este perfil.

Mientras en la avenida 9 de Julio y frente al obelisco de la Capital Federal se juntaron más de un millón de personas para celebrar el 25 de mayo y rechazar el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional, a Dujovne se lo vio jugando al tenis en el selecto Racket Club.

Con un semblante tranquilo, al ministro parece no preocuparle las negociaciones con el Fondo, el precio del dólar, el próximo vencimiento de Lebacs o los recortes que deberá hacer para lograr el equilibrio fiscal. El Racket Club se define como un lugar “dónde siempre hay desafíos, esfuerzo, donde das todo y dejás lo mejor siempre! También hay diversión, risas, charlas y relax”.  

Tal vez era lo que buscaba Dujovne y que buscan los millones de argentinos que salieron a la calle a reclamar por una mejor situación económica.  

Fuente: Infocielo