El último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM), publicado todos los meses por el Banco Central, arroja una previsión de inflación del 30% para el 2018. La cifra marca un incremento de 2,9% en relación con el anterior informe, un cambio que se explica por el impacto de la reciente corrida cambiaria. El Gobierno nacional se comprometió con el FMI a que la inflación anual no superará el 32%; si cruza ese límite, se podría caer el acuerdo con el organismo internacional.

A mediados de junio se conoció la carta de intención enviada por el equipo económico a Christine Lagarde, la directora del FMI. En ese documento se detallan el programa fiscal y monetario que el Gobierno de Macri se compromete a cumplir a cambio de los USD 50.000 millones prestados por el Fondo a lo largo de los próximos tres años.

La meta de inflación para el 2018 fijada por la Casa Rosada era la que el REM esperaba en ese momento: un piso del 27% y un techo del 32%. Si el aumento de precios es superior a este umbral, el Gobierno debe explicarle al FMI por qué se incumplió este objetivo. Tal como quedó establecido en la carta de intención, el organismo internacional puede dar por terminado el acuerdo en caso de que no le satisfagan las razones del desvío de las metas inflacionarias.

Un escenario de este tipo sería traumático para el Gobierno nacional, que tiene vedada la puerta para el endeudamiento privado y pasó a ser enteramente dependiente de los millones de dólares prestados por el FMI. Ante el incumplimiento de los compromisos pactados, el Ministerio de Hacienda comandado por Nicolás Dujovne puede pedir un “waiver”, un perdón que permita continuar con el arreglo financiero, algo muy frecuente durante el final de la presidencia de Carlos Menem y la gestión de Fernando De la Rúa.

Cómo ve el mercado el resto de las variables

El último informe del REM refleja el reacomodamiento de expectativas ante la escapada del dólar. En mayo, las previsiones inflacionarias para todo el 2018 eran del 22%; a fines de mayo, pasaron a ser del 27,15%, y en los últimos días de junio, ya se ubicaron en el 30%.

El análisis del Banco Central surge de una encuesta realizada entre el 27 y el 29 del pasado junio, mes en el que el tipo de cambio subió 15% y la inflación registrada será mayor al 3%. De acuerdo con el REM, el dólar se estabilizará y terminará el año en $30,3; principalmente, porque se espera que la autoridad monetaria mantenga las tasas de interés en torno al 40% anual.

En cuanto a la actividad económica, los analistas del mercado prevén un crecimiento de apenas 0,5% para el 2018. En mayo, las expectativas de expansión eran del 1,3% anual. Para el Gobierno nacional, la proyección de crecimiento es del 1%.

Fuente: El País Digital