Según los números del Indec en abril el consumo en shoppings se desplomó un 8,9% y en supermercados un 1,7%.

"Un año después de tener que hacer correcciones difíciles y duras hoy vemos la cosecha de ese esfuerzo, porque la Argentina ha empezado a crecer, y esto es solo el comienzo de algo que es mucho mas profundo", afirmó hoy el jefe de Gabinete, Marcos Peña, en el seminario sobre políticas de agroindustria "Argentina Visión 2020-40".

Sin embargo, los propios números del INDEC PRO volvieron a desmentir al PRO, ya que el organismo estadístico informó que en abril el consumo en shoppings se desplomó un 8,9% y en supermercados un 1,7%.

El organismo que dirige Jorge Todesca solía publicar la variación a precios corrientes, medición que excluía las consecuencias de la suba de precios, pero en este oportunidad difundió por primera vez la variación a precios constantes, es decir, con el efecto de la inflación.

Sin inflación, las ventas en supermercados subieron un 24,5%, pero incluido el fuerte e imparable aumento de precios, el consumo en esos comercios se cayó un 1,7%. En el caso de los shoppings, a precios corrientes el comercio ascendió un 8,9%, pero a precios constantes también la medición alcanzó un 8,9%, pero de desplome.

De hecho, resultó curiosa la difusión de los datos que hizo el INDEC a través de su cuenta de Twitter: mientras que en el caso de los supermercados, donde la caída fue de 1,7%, el organismo publicó los números a precios constantes (con inflación); en el caso de los shoppings lo hizo a precios corrientes (sin inflación) señalando una suba de 8,9%, cuando si lo hubiera hecho con inflación hubiera arrojado el 8,9%, pero de descenso en las ventas.

Además, en el caso del consumo en supermercados, a la caída de un 1,7% en las ventas de abril de este año respecto del mismo mes del año pasado debe agregarse que en 2016 el desplome comparado al mismo período de 2015 fue en promedio por establecimiento en términos reales poco más de 13%. Es decir, el macrismo destruyó, según números oficiales, un 15% del consumo de los argentinos en supermercados en sólo un año y medio.