En quince días la moneda subió $1,10 y ya sube la inflación esperada para julio. "Algo de traslado a precios va a haber y la inflación ya está muy lejos de su meta", señaló un especialista.

El dólar subió a $17,40 para la venta en el promedio de bancos y casas de cambio de esta ciudad, nuevo máximo histórico para la divisa. En el circuito paralelo, el dólar se ofrecía en torno a $17,25.  Y en el segmento mayorista la divisa se negociaba a $17,05.

El martes la divisa había llegado a los $17,20 para luego bajar a $17,18. De esta forma, en lo que va de la jornada el salto acumula 27 centavos, el movimiento intradiario más abrupto desde la salida del cepo.

Mientras tanto, en la pizarra del Banco Nación, la moneda estadounidense cotizaba a $17,37 para la venta y $16,97 para la compra. Ayer había cerrado en $17,16. En la decimosexta suba consecutiva.

La divisa se ubica 87 centavos por encima de los $16,50 pronosticados por el consenso de analistas de mercado consultados por el REM del Banco Central y mucho más cerca de los $17,80 esperados para diciembre. De hecho, ya en el mercado de futuros de Rosario, Rofex, la moneda estadounidense a diciembre se está pactando 25 centavos más arriba de la cotización del cierre de ayer y se ubica en $18,68.

De esta forma, con una suba de $1,14 en quince días, los analistas están más preocupados por el efecto de corto plazo de tanta volatilidad sobre los precios, que en la suba del precio en sí. El Banco Central ya viene complicado en su lucha contra la inflación y muy lejos de cumplir sus metas.

"Fue un movimiento significativo. Pero había estado muy tranquilo por mucho tiempo. A mí me preocupaba más el atraso cambiario", resumió el economista en jefe del a consultora Elypsis, Gabriel Zelpo.

Consultado sobre la posibilidad de que una disparada de la cotización de esta magnitud redunde en un nuevo salto inflacionario, Zelpo descartó que la inflación pudiera dispararse aunque estimó que puede observarse un alza de a lo sumo 0,2 puntos porcentuales en la marca inflacionaria de julio.

"Teniendo en cuenta que el Banco Central lleva tiempo trabajando en el anclaje de las expectativas de inflación, con los salarios ya anclados, creo que va a ser bajo el impacto sobre los precios. De hecho, se ha demostrado que el tipo de cambio flexible ayuda a disminuir el efecto del dólar sobre la inflación", dijo el economista.

"De todos modos, una suba acelerada no es buena para el Banco Central, que está ya muy complicado, porque algo de traslado a precios va a haber y la inflación ya está muy lejos de su meta. Para julio, no creo que más de 2 décimas", estimó el consultor.