El Ministerio de Educación que encabeza Alejandro Finocchiaro prorrogó hasta el 31 de diciembre el plazo que tenían los estudiantes que ya son beneficiarios del programa que Cristina Fernández de Kirchner creó en enero de 2014 para la "actualización de datos". Originalmente, esta exigencia vencía el 30 de noviembre. 

Por primera vez, en una de las preguntas que se les hace a los jóvenes que acceden al programa de incentivo educativo de inclusión se los interroga acerca de "cuál es el principal motivo por el que eligió la carrera actual" con una polémica opción en el campo obligatorio de respuesta.

"Porque me permitía postularme a una beca", reza una de las alternativas que la administración macrista propone a los beneficiarios, en lo que parece ser una validación de la idea según la cual un estudiante podría decidir asistir a una universidad pública o un profesorado con el propósito exclusivo de cobrar el Progresar. 

Según diversos estudiantes que reciben el beneficio consultados por este medio, "nunca, jamás, aparecieron ese tipo de preguntas" ni "encuestas con este perfil".

Cabe recordar que el Gobierno modificó el Progresar en enero de este año: extendió la edad hasta los 30 años, pero sólo para los casos de formación universitaria y docente y no en las áreas de formación profesional y educación obligatoria, que sigue en el límite de 24 años;  no se modificó que los ingresos de la familia de quien pide la beca no pueden superar tres veces el salario mínimo; sigue siendo necesario aprobar dos materias por año, pero desde un concepto meritocrático de Cambiemos, si el becado sólo aprueba esa cantidad de materias recibirá un monto mínimo de dinero, sin consultar ni corroborar las razones pedagógicas de tal desempeño, dependiendo también de la carrera y el nivel educativo.

Por otra parte, si se comparan los montos destinados por el Estado al Progresar en 2015 con lo hecho por Cambiemos hasta 2017 inclusive, se revela un ajuste catatrófico: si esos valores anuales se ajustan por inflación entre 2015 y 2017, los montos liquidados para becas se redujeron en un 32% en términos reales.

Finalmente, estos datos se suman a la poca perspectiva que el beneficio de incentivo e inclusión educativa tiene para 2019. Según se desprende de la ley de Presupuesto aprobada por el Congreso, la partida destinada para el Progresar y otras becas por la cartera de Educación prácticamente se mantuvieron congeladas respecto de este año: pasaron de $ 10.053 millones a $ 10.090 millones. Se trata de un incremento nominal de apenas una 0,4% y una reducción real del 24,9% producto de la alta inflación de este año. 

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Fuente: Política Argentina